miércoles, 11 de noviembre de 2015
viernes, 2 de octubre de 2015
CONTIENE SULFITOS
Estoy intentado
escribir un post chulo sobre el aniversario de Viñeros pero no me sale, no hay
manera...
Trato de organizar parábolas del
Nuevo Testamento, una de una viña donde unos jornaleros trabajan más que otros
pero acaban cobrando todos lo mismo, incluyendo algún arcabucero indigno que
apuradillo se fue a la vendimia a última hora; otra parábola con sarmientos de
vela o correón que asumen voluntariamente cuáles hayan de ser los frutos de su
destino junto a su Vid.
Intento incluir imágenes bonitas,
como las de pámpanos dorados por el mismo sol que dejaba marcas de bikini a las
suecas en los años 60, el sol que fosilizaba las pasas que bendecían los
kioscos de golosinas de la nobleza de media Europa. Frutos de la tierra, lo de
Madre Tierra se les queda corto porque Dios es Madre y Padre, y no lo es solo
de la Tierra ,
también de Marte, poblado por boquerones marcianos que nadan por su mar salá, y
de todo el Universo. Si hay una galaxia Vía Láctea tiene que haber otra Vía de
Vino Tinto con ribetes bordados en oro.
No querría que faltara la
imponente visión de una Cepa cruciforme que lejos de permanecer atada a sus
raíces centenarias se arrastra por las calles arando la tierra y, como buena
maquinaria barroca, sembrando simultáneamente los surcos con semillas de uva
que cuentan ya 400 nocheviejas, 400 buenas y malas cosechas.
Reproduzco mentalmente una
película de terror con un insecto amarillo gigante que vino de América, de
nombre Filoxera, que destruyó toda vid a su paso implantando en Málaga su ley seca
y su resaca de pobreza.
Intento relacionarlo todo con un
trono dorado con forma de cáliz, con un tonel jukebox lleno de música moderna
de agrupación, con el diapasón de la llave de un gran tesoro, con la parrilla
de San Lorenzo prendida con las brasas del convento en llamas de la Merced , con cañas de vino y
esponjas mojadas en Pajarete en vez de vinagre, con Antigua Casa-hermandad de Guardia
en Carretería, con la imagen de una Inmaculada Concha Fina bajo palio de cielo
emparrado, que aún Traspasada de dolor avisa cuando en las bodas se acaba el
vino.
Me gustaría escribir un post que
dejara el mejor vino para el final, el consagrado que deja de ser vino para ser
Otra Cosa.
Imagen: Racimo de uvas de Maruja Mallo (1944)
viernes, 25 de septiembre de 2015
CUESTIONES TERRITORIALES
A qué negarlo,
mi coletilla había sido siempre la misma: eso de que para mí no hay
fronteras. Posiblemente por
ser hijo de mi tiempo, intoxicado, como tantos, con el sentimiento nacionalista
español en el que me tocó nacer, con la muy personal aportación de mi capacidad
por encontrarme a gusto en cualquier sitio mínimamente civilizado, cuando viajo
nunca me siento de paso.
Sin embargo la obsesión
separatista del nacionalismo catalán, que no quiere cuentas conmigo, y los
comentarios antiespañoles del Trueba que ganó el óscar que celebré como mío, me
han hecho replantearme ciertos temas. ¿No es la cuestión territorial una
cuestión? Pues por eso me la cuestiono:
¿Y si las
fronteras no fueran tan detestables? ¿Y si sirvieran para sumar más que para
restar? ¿Y si las líneas divisorias territoriales fueran las adecuadas para
canalizar los sentimientos del hombre, animal social, además de permitir su
desarrollo y prosperidad?
¿No es algo
natural que superada la primera barrera humana, la del hogar, que por propia
biología concentra los sentimientos más puros, los familiares (aquellos por los
que estaríamos dispuestos a matar o morir) nuestra vida se articule en torno a
las calles del municipio, más o
menos pueblo, más o menos barrio, donde nos conocemos, o podemos hacerlo, donde
hacemos amistades o las perdemos, donde trabajamos o donde lo intentamos sin
éxito...? ¿No es acaso el municipio un irrenunciable asentamiento tribal con
comodidades?
Subiendo un
escalón me pregunto si no tiene cierta lógica que los municipios cercanos
convengan relacionarse en unidades mayores, llámense provincias o comarcas, si no será legítimo que queramos saltar la
muralla de nuestros pueblos, movernos con seguridad por un territorio conocido
que sintamos como nuestro. ¿Acaso no queremos alternar los espetos del
chiriguito con el plato de Los Montes a nivel gastronómico, geográfico y
humano?
Y sigo, ¿no
observáis que a pesar de todas las dificultades que supone dibujar líneas
fronterizas existen identidades culturales supraprovinciales fruto de la
convivencia prolongada? ¿No es bueno por tanto que haya estructuras como las
regiones, o las comunidades autónomas, que pongan un poco de
orden y concierto en los hechos diferenciadores que los definen como pueblo?
¿Realmente no
tiene utilidad el estado, en el
sentido de una organización humana no tanto de puertas adentro como de puertas
afuera, que ostente una posición de justo poder, que discrimine positivamente, que reivindique,
prefiera y defienda a sus habitantes (ya por nacimiento o por voluntad), que
compita y gane medallas sin dopaje, que preseleccione a sus candidatos a los
oscars…?
Y para
concluir, ¿no es cierto que los estados no pueden estar solos, que sigue
habiendo imperios, que la globalización hace necesarias organizaciones internacionales o transfronterizas? ¿No existe en
estas organizaciones un hueco para la utopía aunque no acaben de rematar la
faena? ¿No sirven para corregir excesos y compensar fuerzas, para parar pies y
sumar voluntades? ¿No es cierto que el aislamiento no es bueno a ningún nivel?
¿Y qué hago
yo hablando de esto aquí? ¿No es esto un blog cofrade? Pues sí, es un blog
cofrade, y lo cofrade tan humano como cualquiera otra de las realidades en las
que se organizan los hombres y las mujeres. Propongo que sigáis leyendo este
excesivamente largo post traduciendo mis preguntas retóricas al territorio
Puentiferario, de donde en realidad parten.
¿Hay algún
sentimiento más enraizado en lo cofrade que la devoción familiar, heredada de
los padres o trasmitida a los hijos? ¿No es el municipio el cauce natural de constitución de una hermandad, la que
condiciona el grupo humano que la conforma? ¿No requieren las hermandades de
unos vecinos que salgan de sus casas para verlas o dejarse ver?
¿No
compartimos idiosincrasia con la provincia?
¿No movemos los tronos como
se dice los movían antes en Vélez, no compartimos estética y arte antequerano,
no es cierto que los inventos cofrades de la capital se
popularizan en la provincia?
Con todas
sus peculiaridades ¿no es más que notorio que la Semana Santa y la
religiosidad popular de Andalucía tienen
entidad propia, que configuran su cultura, que, para bien o para mal, la
vertebran?
¿No es también
cierto que la Semana
Santa no es en realidad una fiesta andaluza, que pervive con
formas peculiares por toda España? ¿No se sostiene artísticamente sobre las
mismas esculturas en madera policromada de escuelas imagineras
intercomunicadas? ¿No son todas las semanas santas fruto de un mismo
pasado histórico y religioso, no hemos gastado el mismo oro de América, sufrido
la misma invasión napoleónica, apagado la misma furia iconoclasta?
¿Acaso la Semana Santa española
podría comprenderse si no estuviera inmersa en la civilización europea cristiana, si no hubiera estado
poblada durante el medievo por los mismos cortejos de disciplinantes temerosos
de Dios, si no se hubiera forjado en una misma Contrarreforma reaccionaria frente a una misma
Reforma? ¿No está toda marcada a fuego por el mismo aparato barroco que
divirtió a Occidente?
Por todo lo
retóricamente cuestionado, no reivindico las fronteras, porque esto me
obligaría a imponerlas, pero no las niego, ni las recrimino, ni las odio. No
son las fronteras las responsables de nuestros problemas, lo es nuestra falta
de sentido común para servirnos de ellas, para vivirlas, disfrutarlas,
atravesarlas y emplearlas con sensatez. Hace poco leía la incapacidad natural
de tener demasiados amigos o la de sentir verdadero dolor por los grandes
problemas de la Humanidad ,
un defecto de fábrica que antepone la pena por un niño muerto en
la playa frente a la de miles en el fondo del mar. Tal vez el organigrama
territorial sea la forma natural de suplir ese defecto de fabricación, la
mejor manera de priorizar, de ramificar los afectos en sociedad, un esquema
idóneo para convivir pacíficamente, para canalizar la solidaridad, la empatía y
la ayuda mutua, un árbol con raíces y ramas con el que cosechar nuestros
mejores frutos, esos que tanto se nos resisten.
lunes, 14 de septiembre de 2015
POSTGÓN
Mi arco iris negro atravesó un
prisma cristalino de agua pura, una gota condensada sobre una flor del Jardín
de los Monos, y proyectó un chorro de luz blanca tan cegadora que no pude
repelerla con las gafas de mercurio de mi apatía.
Mi mente negra viajó en la
catedral del tiempo y con ella la Señora de mis amores, que dejó de ser la
Viuda al pie de la cruz para teletransportarse en radiante Niña casadera.
Hoy que la paloma del Espíritu
Santo aún picotea granos de arroz por las aceras, que las alcantarillas de la
ciudad purifican su hedor con agua de rosas, que el eco de los cohetes se fija
en resonancias magnéticas custodiadas en el archivo de milagros de una Enfermera
de la Cruz Verde, hoy que la música aún acompasa el ritmo de los corazones con
agujetas por tanto latir y que la pesada losa de los piropos y los besos
sepulta para siempre los muertos aspavientos, hoy, con resaca de bebida blanca,
quiero postgonar que mi Señora del Puente sonrió como nunca, animada por el
resplandor de los flashes de los móviles de una morillera, y que como señal
victoriosa lloró de alegría gotas de rocío con las luces del alba.
Puentiferario, que no se había visto jamás en otra semejante, está feliz y estará por siempre eternamente agradecido, por eso lo proclama públicamente para que conste.
viernes, 31 de julio de 2015
sábado, 25 de julio de 2015
PASIÓN ANIMAL
Bajo
la premisa de que si no puedes hacer nada nuevo haz lo de siempre, presento
este post. Sirve de continuación, y autohomenaje, a uno de mis posts favoritos, "Pasión Ecológica". En el presente no son los hermanos árboles, son los hermanos
animales los encargados de representar los misterios de la Pasión.
Por si alguien se me escandaliza,
le recuerdo que Cristo antes de ser un Hombre clavado en una cruz fue un Pez en
el arte paleocristiano. Laudato si.
Entrada en Jerusalén.
“Two Donkeys”, 1816,
John Constable.
Última Cena.
Pelícano, 1450, Museo
Meermanno La Haya. Anónimo
francés.
Oración en el Huerto.
Ciervos en la nieve,
de Courbet (1866).
Prendimiento.
“Perra blanca
acechando la caza”, 1714, Alexandre-François Desportes.
Jesús ante el sumo sacerdote, sacerdotes, ancianos y escribas.
“Monkeys as judges of art”, 1889, Gabriel Von Max.
Negaciones de Pedro.
“Le Coq”, 1940, Miró.
Flagelación.
“Ciervo acosado por
una jauría de perros”, Paul de Vos (1591-1678)
Coronación de espinas.
“A Hedgehog”, Hans
Hoffmann.
Ecce Homo.
“Lion (The Look Out)”, 1900, Rosa Bonheur.
Jesús carga con la cruz.
“Charrette de boeuf”,
1884, Vincent van Gogh.
Jesús Caído.
“Perro semihundido”, 1819–1823,
Goya.
Jesús muere en la cruz.
“Cristo (Agnus Dei)”,
1635-1640, Zurbarán.
Longinos traspasa el costado de Jesús.
“Retrato del caballo
de carreras Whistlejacket”, 1762, George Stubbs.
Sexta Angustia.
“Anguish”, 1878, August Friedrich Albrecht.
Resurrección.
“Ave Fénix”, 1584, de
Histoire des Animaux singuliers
de Geofroy Linocier
martes, 7 de julio de 2015
BODY AND SOUL
El Centre Pompidou Málaga cuenta con su
propia galería de los horrores, lleva por título “El Cuerpo Político”. En esta sala se recogen expresiones artísticas
de las que podríamos etiquetar como las primeras
mujeres verdaderamente libres de la historia del arte, pues son
protagonistas, o herederas, de la revolución sexual de los años sesenta del
pasado siglo.
Llama poderosamente mi atención que
estas mujeres optaran precisamente por el body
art, y en concreto por formas de autoagresión, como si su imaginación fuera
en realidad proyección del patriarcado que las cosificó y explotó durante
siglos, como si su margen de libertad creativa recién ganada se limitara a inflingirse
voluntariamente el daño y la humillación que antes la sociedad les imponía
contra su voluntad.
En el Pompidou podéis contemplar
como Ana Mendieta dibuja en la pared
con la sangre que brota de sus muñecas o como Sigalit Landau se autolesiona bailando desnuda con un Hula Hoop fabricado
con alambre de espinos. El público asiste a su reivindicativa mortificación con
el mismo interés morboso que antes presenciaría los cortejos de disciplinantes, irónicamente
erradicados de nuestra sociedad por primitivos.
He de precisar que este tipo de
performances no son patrimonio de lo femenino; Chris Burden en Shoot (1971)
llegó a recibir un disparo en su brazo izquierdo y en Trans-Fixed de 1974 se crucificó sobre el capó de un Volkswagen
Escarabajo, pero son casos puntuales frente a los de las mujeres, véanse los aplaudidos
malos ratos de todo tipo soportados
por primeras figuras de la escena como la precursora Yoko Ono o Marina Abramovic.
Hasta aquí mujeres y body art, ahora
empiezo con mujeres y soul art dando esos giros bruscos de
guión que solo un post de blog puede permitir. Bautizo con este título a una
breve exposición de la que soy comisario. Frente a la trasgresión feminista doy
rienda suelta a mi machista mojigatería.
Contrapongo la dolorosa autoexploración artística del cuerpo de la mujer con su
alma idealizada retratada por decadentes artistas masculinos. En esta serie las
mujeres aparecen rezando, sufriendo en su mayoría, desnudas de alma para
dentro. Con independencia de la mayor o menor calidad artística de las obras
todas permiten imaginar momentos de intensidad emocional, intuir dolores propios
o compartidos, sentirlas desvalidas, indefensas frente a la adversidad.
Capilla de la Virgen
de los Dolores del Puente. Autor y fecha desconocidos.
Es esta instantánea el motivo que
inspira esta exposición, su hilo conductor, por razones obvias en las que no es
preciso ni entrar. Hay más “Dolores del Puente” en esta foto que en todo el
Lunes Santo, y más verdad en esta señora arrodillada en la noche que en toda la
nómina de hermanos de Su cofradía. Esta señora reza, sus problemas son los
mismos de los que a diario siguen pasando por su capilla, pero los sentimientos
son suyos. El fotógrafo documenta desde la distancia, no interfiere en la sacra
conversación, yo tampoco.
He evitado incluir en esta exposición a las santas.
Las santas llevan la oración incluida en contrato, no tendría por tanto mérito convertir
esta galería en un santoral femenino, sin embargo no he podido sustraerme a
este retrato idealizado de Ana Catalina Emmerich, monja agustina canonizada en 2004.
El dolor es por tanto legítimamente místico desde el 2004, pero en 1885, cuando
el cuadro fue pintado, era un dolor inescrutable. El consuelo se confunde con
el sufrimiento. La enfermedad y la santidad son indistinguibles para el
compungido espectador.
Piet Mondriaan. Devotion. 1908.
El pintor abstracto de las líneas
rectas y de los colores planos tuvo un pasado más concreto y en él este cuadro soul art. Una niña de pelo color llama
reza elevando la mirada, pero no solo mira, esta niña ve. Ve con unos ojos que casi
dibujan lo Sagrado a quienes contemplan la escena.
Manuel Ocaranza. La flor muerta. 1868.
Los tiempos han cambiado mucho
desde el año 1868 pero en cualquier caso hemos de reconocer que la inocencia aún
existe y que la inocencia, tarde o temprano, se acaba perdiendo. Tal vez si
fuera otra flor la que muriera podría darle otra interpretación a este cuadro,
pero es una pura azucena la que muere en su maceta… Tranquila niña, se te
pasará, la azucena es un bulbo, aunque se corte volverá a florecer,
probablemente rodeada de cardos así que ándate con cuidado.
Exvoto mexicano. Autor anónimo. 1884.
Aunque no
se lea bien ahí lo pone bien clarito, que todo el mundo se entere: la Virgen ha hecho un milagro
y esa mujer está agradecida. El exvoto es un post-rezo, muy distinto del “coge el milagro y corre” tan de nuestros
días. Gracias.
Rezo
estereotipado, poco creíble, demasiado bien vestida para tener problemas. No le hacemos mucho caso por teatrera, casi ni inspira lástima este cuadro de género
de mi admirado Muñoz Degrain. Pero quien reza no es una desconocida, por el
título sabemos que se llama Desdémona y por ello intuimos las razones de su
rezo. También sabemos que sus súplicas serán infructuosas, que morirá a manos
de un marido celoso e inseguro. Esta Desdémona representa a tantas mujeres poco creíbles, demasiado bien vestidas para
tener problemas, a las que no hacemos
mucho caso, que mueren a manos de sus parejas con nuestra complicidad.
Thomas
Cole. Il Penseroso. 1845.
Podía ser un rezo reparador, el
desahogo en soledad de una jovencita con mal de amores pero ahí está esa cesta
llena de ropa y un pueblo en la lejanía. Esta chica esta desesperada y se
encuentra sola. Se va, o la echan. Las razones para ello siempre eran las
mismas. Adiós niña.
Maurice Bompard (1857-1936). A Prayer to the Madonna.
En un juego de mímica, por su
expresión corporal, esta joven veneciana sería una pila, una pila recargable,
una pila recargable descargada. Ese brazo apoyado en el altar, con la languidez
de la derrota, sería un polo, el negativo, el positivo se encuentra en el
altar. Carga libre y gratuita. No solo veo electricidad, veo chispas
metafísicas provenientes de la Madonna.
Silencio , se carga.
Jozsef Rippl-Ronai. Sorrow. 1903.
El rezo tras el fatal desenlace. La
oración sin remedio para quien quiso y ahora viste de luto. La mujer vuelve la
cara, todo el cuerpo más bien, al angelical apoderado de Dios. Este rezo lleno
de reproches es el último rezo para muchos. El rezo del descreimiento y del
punto y final. Sin embargo… ese acompasado giro de cabeza obediente a
regañadientes al camino que señala el ángel con el brazo... Algo me dice que todo
no está perdido en este rezo, que a la larga servirá de consuelo, que la herida
sanará. El mantón de luto del dosel tiene su perímetro bordado con una futura primavera.
Dirck van Delen
(1604-1671). Lady Kneeling before an Altar in a Candlelit Church
Interior.
Hay que ver cómo resplandece en
la oscuridad la solución del problema perentorio de esta señora. Le ha pillado tan de sorpresa que casi no se lo cree. No estaba en el altar
mayor, según parece ha tenido que dar un rodeo por el templo. No cabe duda, esa
llama que arde estaba para ella. Enhorabuena señora.
Moreno Carbonero (1860-1942). Doña Blanca de Navarra.
Doña Blanca de Navarra no sabe lo
que rezar, no sabe lo que pedir, se deja llevar por la historia recostada en el
muro. Doña Blanca de Navarra, marioneta de la ambición de su padre y de su marido,
no pudo cortar sus hilos para hablar con Dios, y con Él solo se puede hablar en
libertad para encontrar consuelo.
Dmitri Anatolyevich
Belyukin. Old Church , New Church. 1995.
Y con este cuadro lejano vuelvo
al punto de partida. Oraciones de diario que no precisan de truenos para recordar
a Santa Bárbara. Oraciones preventivas que no declaran la guerra a la
desesperación sino que la vacunan. Oraciones cimiento de unas vidas llenas de
fortaleza y serenidad. Soul.
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