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viernes, 27 de marzo de 2020

PRESEPTENARIO

            Os convoco a este preseptenario, son solo presentimientos, preoraciones para cada una de las misas del septenario a la Dolorosa del Puente a las que este año no asistiré. No las inspira otra cosa que el deber y el impulso irresistible de ser consecuente, si no las publicara sentiría que todo lo que llevo dicho hasta el momento sería papel mojado. Por tanto no hace falta que sigáis leyendo, me conformo con que os imaginéis sentados en un imaginario banco de Santo Domingo con la Virgen en el altar mayor justo antes de que salga el cura, os aviso que lo hará cantando fuerte, para que no os pille de improviso si os ensimismáis más de la cuenta.


PRIMER DÍA DE PRESEPTENARIO

Albacea de cultos Rosso Fiorentino

            Estaba yo pensando que si tu Hijo el otro día escupió en el suelo e hizo barro para curar a un ciego, siendo Él carne de tu carne y gen de tus genes, bien podrías Tú toser un poquito. No hace falta que sea una tos fuerte o maleducada ni que separes tus manos para taparte la boca, basta con que una gotita de tu saliva caiga sobre el primer cirio encendido de tu altar de cultos, que se mezcle con la cera virgen y que arda en el pabilo liberando su esencia curativa para que así todos los que la respiren se inmunicen y su aliento de esperanza se propague. Tose, alma del mundo, tose para que así ya no tosa nadie más hasta el día en que por las risas alguno se atragante brindando por su curación con el vino que Tú elijas, Sommelier de Caná.


SEGUNDO DÍA DE PRESEPTENARIO

Albacea de cultos El Greco

            Ni Bárbara Hasbach ni Francisco Naranjo en sus respectivas restauraciones pudieron desinfectarte, en tu interior habita latente la enfermedad, la tiña en particular. Tantos sobeteos y toqueteos te contagiaron aquellas noches de rosarios callejeros entre sarpullidos y velas baratas de sebo. Desde hace siglos bacterias y virus rancios duermen tan a gusto en tu devanadera, los acunas durmientes cantando nanas, son y serán eternamente inofensivos. Así es como pisará la Mujer del Apocalipsis a la serpiente, sin hacerle daño, con un delicado paso de baile que la bicha, enamorada a última hora, no podrá resistir. No nos curarás con mano dura sino inoculando amor absoluto con tu vaso de cristal libre de ponzoña en todos aquellos que ahora nos cuidan e incluso en nosotros mismos cuando cuidemos, dejando entreabierto tu manto para los valientes caídos en el noble combate.

TERCER DÍA DE PRESEPTENARIO

Albacea de cultos Gerhard Richter

          Como bien sabían Martín Federico o Jesús Castellanos, tu patronazgo no es el de la enfermedad sino el de la cura, por eso odio al bicho que ante tus plantas en la capilla me hace titubear, dudar del contacto de mi mano en tu reja, de retomar mi aliento rebotado en tu reflejo. En tu cancela pública habita ahora un demonio con mascarilla tentándome con que debo preservar mi oración para otros destinos más asépticos y menos santos. Este pensamiento fugaz es un indicio de lo que está por venir, de los cambios que habrán de llegar y que tendremos que asumir porque si no ellos nos asumirán a nosotros. Doy mi consentimiento al porvenir con una indispensable condición: Tú.


CUARTO DÍA DE PRESEPTENARIO

Albacea de cultos Georges de la Tour

            Me alegra verte aquí dentro de cultos internos como si estuvieras de veraneo, son estatutos de obligado cumplimiento hasta llegado el caso en que tu imagen desapareciera y fuera suplida por otra (por bonita que fuera en comparación contigo sería como el Berruguita pero en fea) pero cuántas ganas tengo de volver a verte donde siempre, en la calle, predicando consuelo desde tu púlpito, como aquella Virgen del Mar en su capilla del puerto ante la que cada pescador en su barco se persigna a la ida y a la vuelta de faenar. Se nos complicará la pesca a esta generación consentida, ni los peces más incautos muerden el anzuelo de los exigentes que no dan nada a cambio, pero seguiremos echando las redes porque está demostrado ecológicamente que hubo y habrá pescas milagrosas y porque sabemos que tus dolores con nuestro pan serán menos dolores.


QUINTO DIA DE PRESEPTENARIO

Albacea de cultos Juan de Padilla

          La misma cara de dulzura detrás del cristal tienes para el miserable que lo escupe, soltando más que virus el ADN de su resentimiento, que para la devota que pasados unos días lo besa entre los barrotes rubricando con su carmín tu perdón. Así se perdonan y limpian los escupitajos en tu capilla, con besos en todas las tonalidades de rojo, besos que desinfectan el mal de no quererte. Tú lo puedes todo a través de nosotros así que lo esperaremos todo de ti, sin diques ni presas del limonero que corten tu caudal.


SEXTO DÍA DE PRESEPTENARIO

Albacea de cultos Pablo Picasso

          Hoy te voy a mirar a los ojos sin rodeos, me voy a enfrentar a tu cara sin sublimarla, voy a dejarme llevar por su dolor, algo que va contra mis principios pues hace mucho que dejaste de ser una dolorosa para mí, como mucho una imagen que no se ríe y hasta eso lo pongo en duda. Voy a buscar las lágrimas que te faltan para encontrar la pena por los que se fueron y por los que pronto se irán, renunciaré a darte gracias por mantenernos sanos hasta el momento para acordarme de los que tuvieron peor suerte, aunque esto también lo pongo en duda si están en tu compañía.


SÉPTIMO DÍA DE PRESEPTENARIO

Albacea de cultos Godfried Schalcken

            En el séptimo día no descansas. En la iglesia no cabe un alfiler ni tampoco un pico cerrado porque el Viernes de Dolores es el día del cotorreo, de saludar a uno durante la primera lectura, de mandar un beso a otra en el salmo, de guiñar al hermano con el que te enfadaste en la segunda lectura. Mientras el coro canta que te canta celebramos esta antepenúltima cena. Algunos traen a tallarse a sus hijos, siempre tres o cuatro deditos más altos que el año anterior y enviernados de dolores con sus medallas al cuello.
           
            En el que había de ser tu día grande renuncias al protagonismo y tomas simbólicamente sitio al pie de la cruz cuando se apagan las luces del templo y se encienden las velas de la emoción. En el calendario es el día de recuerdo de la vacuna anual, con la que empieza y perfectamente podría acabar mi Semana Santa. Todos clavan justificadamente sus ojos en el Cristo del Perdón pero yo te miro a Ti, a veces se me cae alguna lagrimilla, es lo normal cuando se recibe el pinchazo del puñal que bastará para sanarme.

miércoles, 3 de febrero de 2016

CONTRACORRIENTE



            Siento pena por la flor exótica importada, confiada en su amniótico invernadero, ignorante de que será pronto flor cortada y cara, vida sesgada.

            Me compadezco con las injusticias de los artesanos, quitándose horas de sueño y de televisión para poder entregar sus encargos de oro y plata en plazo. Las cofradías tiranas no perdonan, y seguro que hasta pagan mal.

            ¡Pobres abejas polinizadoras sin hogar! Sus colmenas destrozadas, sus celdas convertidas en escombros de fundición de cera virgen.

            Las nubes de incienso me recuerdan la niebla en la carretera, encima estoy resfriado y no huelo.

            Confundo los bombos de las bandas ensayando con los truenos de la tormenta del viernes. Vibran los cristales con esa marcha que se pondrá de moda como con el terremoto.

            ¡Clama al cielo ver esos estampados de la ropa de la sección de señora! Reclamos de colores chillones desaprovechados, escondidos como los escotes bajo los abrigos por el relente previsible del inmediato Domingo de Ramos!

            ¡Y esos niños de Dickens formando cola para hacerse el capirote una fría tarde de febrero…! ¡Se me parte el alma! 

            Te lo ruego Semana Santa, no vengas todavía, dame un poquito de tiempo. Demórate aunque sea media luna, que los altos instintos y las bajas pasiones hibernan aún en su madriguera, que los sentidos aún duermen junto a la estufa apagada, que aún no soy lo suficientemente niño, que aún no tengo la suficiente fe, que más que puente soy salmón contracorriente.

martes, 7 de julio de 2015

BODY AND SOUL

El Centre Pompidou Málaga cuenta con su propia galería de los horrores, lleva por título “El Cuerpo Político”. En esta sala se recogen expresiones artísticas de las que podríamos etiquetar como las primeras mujeres verdaderamente libres de la historia del arte, pues son protagonistas, o herederas, de la revolución sexual de los años sesenta del pasado siglo.

Llama poderosamente mi atención que estas mujeres optaran precisamente por el body art, y en concreto por formas de autoagresión, como si su imaginación fuera en realidad proyección del patriarcado que las cosificó y explotó durante siglos, como si su margen de libertad creativa recién ganada se limitara a inflingirse voluntariamente el daño y la humillación que antes la sociedad les imponía contra su voluntad.

En el Pompidou podéis contemplar como Ana Mendieta dibuja en la pared con la sangre que brota de sus muñecas o como Sigalit Landau se autolesiona bailando desnuda con un Hula Hoop fabricado con alambre de espinos. El público asiste a su reivindicativa mortificación con el mismo interés morboso que antes presenciaría los cortejos de disciplinantes, irónicamente erradicados de nuestra sociedad por primitivos.


He de precisar que este tipo de performances no son patrimonio de lo femenino; Chris Burden en Shoot (1971) llegó a recibir un disparo en su brazo izquierdo y en Trans-Fixed de 1974 se crucificó sobre el capó de un Volkswagen Escarabajo, pero son casos puntuales frente a los de las mujeres, véanse los aplaudidos malos ratos de todo tipo soportados por primeras figuras de la escena como la precursora Yoko Ono o Marina Abramovic.


Hasta aquí mujeres y body art, ahora empiezo con mujeres y soul art dando esos giros bruscos de guión que solo un post de blog puede permitir. Bautizo con este título a una breve exposición de la que soy comisario. Frente a la trasgresión feminista doy rienda suelta a mi machista mojigatería. Contrapongo la dolorosa autoexploración artística del cuerpo de la mujer con su alma idealizada retratada por decadentes artistas masculinos. En esta serie las mujeres aparecen rezando, sufriendo en su mayoría, desnudas de alma para dentro. Con independencia de la mayor o menor calidad artística de las obras todas permiten imaginar momentos de intensidad emocional, intuir dolores propios o compartidos, sentirlas desvalidas, indefensas frente a la adversidad.


Capilla de la Virgen de los Dolores del Puente. Autor y fecha desconocidos.

Es esta instantánea el motivo que inspira esta exposición, su hilo conductor, por razones obvias en las que no es preciso ni entrar. Hay más “Dolores del Puente” en esta foto que en todo el Lunes Santo, y más verdad en esta señora arrodillada en la noche que en toda la nómina de hermanos de Su cofradía. Esta señora reza, sus problemas son los mismos de los que a diario siguen pasando por su capilla, pero los sentimientos son suyos. El fotógrafo documenta desde la distancia, no interfiere en la sacra conversación, yo tampoco.


  Gabriel Cornelius von Max. The Ecstatic Virgin Anna Katharina Emmerich. 1885.

 He evitado incluir en esta exposición a las santas. Las santas llevan la oración incluida en contrato, no tendría por tanto mérito convertir esta galería en un santoral femenino, sin embargo no he podido sustraerme a este retrato idealizado de Ana Catalina Emmerich, monja agustina canonizada en 2004. El dolor es por tanto legítimamente místico desde el 2004, pero en 1885, cuando el cuadro fue pintado, era un dolor inescrutable. El consuelo se confunde con el sufrimiento. La enfermedad y la santidad son indistinguibles para el compungido espectador.


 Piet Mondriaan. Devotion. 1908.

El pintor abstracto de las líneas rectas y de los colores planos tuvo un pasado más concreto y en él este cuadro soul art. Una niña de pelo color llama reza elevando la mirada, pero no solo mira, esta niña ve. Ve con unos ojos que casi dibujan lo Sagrado a quienes contemplan la escena.


 Manuel Ocaranza. La flor muerta. 1868.

Los tiempos han cambiado mucho desde el año 1868 pero en cualquier caso hemos de reconocer que la inocencia aún existe y que la inocencia, tarde o temprano, se acaba perdiendo. Tal vez si fuera otra flor la que muriera podría darle otra interpretación a este cuadro, pero es una pura azucena la que muere en su maceta… Tranquila niña, se te pasará, la azucena es un bulbo, aunque se corte volverá a florecer, probablemente rodeada de cardos así que ándate con cuidado.


 Exvoto mexicano. Autor anónimo. 1884.

            Aunque no se lea bien ahí lo pone bien clarito, que todo el mundo se entere: la Virgen ha hecho un milagro y esa mujer está agradecida. El exvoto es un post-rezo, muy distinto del “coge el milagro y corre” tan de nuestros días. Gracias.


             Antonio Muñoz Degrain. Desdémona. 1887.

            Rezo estereotipado, poco creíble, demasiado bien vestida para tener problemas. No le hacemos mucho caso por teatrera, casi ni inspira lástima este cuadro de género de mi admirado Muñoz Degrain. Pero quien reza no es una desconocida, por el título sabemos que se llama Desdémona y por ello intuimos las razones de su rezo. También sabemos que sus súplicas serán infructuosas, que morirá a manos de un marido celoso e inseguro. Esta Desdémona representa a tantas mujeres poco creíbles, demasiado bien vestidas para tener problemas, a las que no hacemos mucho caso, que mueren a manos de sus parejas con nuestra complicidad.


            Thomas Cole. Il Penseroso. 1845.

Podía ser un rezo reparador, el desahogo en soledad de una jovencita con mal de amores pero ahí está esa cesta llena de ropa y un pueblo en la lejanía. Esta chica esta desesperada y se encuentra sola. Se va, o la echan. Las razones para ello siempre eran las mismas. Adiós niña.



 Maurice Bompard (1857-1936). A Prayer to the Madonna.

En un juego de mímica, por su expresión corporal, esta joven veneciana sería una pila, una pila recargable, una pila recargable descargada. Ese brazo apoyado en el altar, con la languidez de la derrota, sería un polo, el negativo, el positivo se encuentra en el altar. Carga libre y gratuita. No solo veo electricidad, veo chispas metafísicas provenientes de la Madonna. Silencio, se carga.


 Jozsef Rippl-Ronai. Sorrow. 1903.

            El rezo tras el fatal desenlace. La oración sin remedio para quien quiso y ahora viste de luto. La mujer vuelve la cara, todo el cuerpo más bien, al angelical apoderado de Dios. Este rezo lleno de reproches es el último rezo para muchos. El rezo del descreimiento y del punto y final. Sin embargo… ese acompasado giro de cabeza obediente a regañadientes al camino que señala el ángel con el brazo... Algo me dice que todo no está perdido en este rezo, que a la larga servirá de consuelo, que la herida sanará. El mantón de luto del dosel tiene su perímetro bordado con una futura primavera.


 Dirck van Delen (1604-1671). Lady Kneeling before an Altar in a Candlelit Church Interior.

Hay que ver cómo resplandece en la oscuridad la solución del problema perentorio de esta señora. Le ha pillado tan de sorpresa que casi no se lo cree. No estaba en el altar mayor, según parece ha tenido que dar un rodeo por el templo. No cabe duda, esa llama que arde estaba para ella. Enhorabuena señora.


 Moreno Carbonero (1860-1942). Doña Blanca de Navarra.

Doña Blanca de Navarra no sabe lo que rezar, no sabe lo que pedir, se deja llevar por la historia recostada en el muro. Doña Blanca de Navarra, marioneta de la ambición de su padre y de su marido, no pudo cortar sus hilos para hablar con Dios, y con Él solo se puede hablar en libertad para encontrar consuelo.


Dmitri Anatolyevich Belyukin. Old Church, New Church. 1995.

            Y con este cuadro lejano vuelvo al punto de partida. Oraciones de diario que no precisan de truenos para recordar a Santa Bárbara. Oraciones preventivas que no declaran la guerra a la desesperación sino que la vacunan. Oraciones cimiento de unas vidas llenas de fortaleza y serenidad. Soul.

miércoles, 29 de enero de 2014

PROCESIONES PARA NO DORMIR PRESENTA… (I) LA OUIJA




- ¿Hay algún espíritu cofrade presente? Si lo hay que se manifieste.

- ¡Sííííííí...! ¡Aquí estoooooooyyyy...!

- ¿Quién eres?

- Antonio Baena Góóóóóóómeeeeez, el fundador de la Agrupacióóóóóón…

- ¡Joder! ¡Nivelazo de sesión!

- Tengo un mensaje que daaaar... pero mueve rápido el vasito que me cortan prontoooooo...

- ¡Venga!

- Yo estoy muerto.

- ¡Ya! (mira por dónde sale éste ahora...)

- Y enterrado.

- Pues para decir eso podía usted haberse ahorrado el viaje.

- No me pillas so ceporro. Lo que quiero decir es que mi época ya pasó, que mi mundo no es el vuestro. Tenéis que soltarme para que pueda dirigirme hacia la luz.

- Explíquese Don Antonio que no lo comprendo.

- Lejos quedan mis años de gloria, aquellos alegres años veinte… Fuimos una generación cofrade rompedora y ambiciosa pero (para qué nos vamos a engañar) que igual se ponía el traje de nazareno, que el de contratista, que el de concejal. Demostramos que se podía romper con todo lo anterior, ésa fue nuestra mejor enseñanza para los tiempos venideros, pero nuestros valores están caducos en vuestro tiempo. Nuestra burguesa y católica way of life está muerta y enterrada, como todos nosotros, a algunos incluso nos costó la vida, como es mi caso. Ni los Baños del Carmen levantan ya cabeza…

          En vuestro siglo XXI no hay margen ya para la más mínima implicación política o económica en las cofradías, ni siquiera travestida de bien común (bajo su careta se han perpetrado algunas de las mayores catástrofes de la historia). Las cofradías tienen que serlo y parecerlo. Ahora tenéis una Constitución que configura un estado aconfesional, que separa la Iglesia y el Estado y vivís en una sociedad que no perdona la más mínima ingerencia eclesial en asuntos económicos (os recuerdo que vosotros sois Iglesia). Las hermandades no deben tener más fines que los estatutarios y entre estos no aparecen exponer vuestras creencias en los escaparates, venderlas en las ferias turísticas o utilizarlas como reclamo empresarial. Vuestra meta deben ser las vocaciones, no las vacaciones.

          El turismo es bueno para la ciudad pero no tanto fomentarlo desde el ente agrupacional, convertirlo en una agencia de viajes de un destino pintoresco. Ya sabéis que aquí arriba no están bien vistos los trapicheos comerciales en las iglesias, pocas cosas sacan más al Jefe de sus casillas que los mercaderes en los templos.

          Pasar de servir a directamente colaborar con las actividades lucrativas, o incluso políticas, de otros, implica viciar vuestra institución, desfigurar su identidad, disfrazarla de otra cosa prolongando el carnaval. Si vosotros cofrades insistís en evaluar económicamente la Semana Santa dais a entender que la consideráis un producto de mercado y eso corresponde a otros. Además ¿No os dais cuanta que siendo firmes en vuestros fines atraeréis al turismo por añadidura? La gente no es ciega, ni tonta, detecta la verdad.

          ¿Quién sabe si no fueron nuestras vinculaciones económicas y políticas los principales combustibles de las quemas proletarias y anarquistas de los 30? ¿Quién sabe si no fue la querencia al poder franquista la que determinó la decadencia de los 70? Tal vez ahora estéis entrando en una nueva era y sea precisa una reformulación como entes religiosos, siempre desde dentro, sin interferencias, y ni mucho menos exigencias, de medios de comunicación, asociaciones de empresarios o corporaciones públicas que sólo os quieren por el interés. El que quiera estar con vosotros que coja su cruz y os siga. Cada uno lo suyo: los cofrades a rezar, los comerciantes a vender y los políticos a… los políticos también a hacer lo que sea que hagan. El Jefe se sentaba a comer con todos, gentiles y pecadores, pero expulsaba sin consideración a los mercaderes del templo. Málaga necesita buenos cofrades, y también buenos comerciantes, pero no ambas cosas simultáneamente, pues lo segundo aniquilará lo primero.

          Llenad de nazarenos las calles y de devotos los cultos, implantaos en los barrios, procesionad con fe, belleza y dignidad a Cristo y a su Madre, e invitad a todos a contemplarlos o a participar en su celebración, porque vosotros no tenéis nada que vender, sólo cosas buenas que ofrecer. No me pongáis más por ejemplo que estoy muerto y enterrado y dejadme ya tranquilo.

- ¿Has tomado notaaaaaa...?

- ¡Sí, sí, sí...!

- Mira que tú no has visto nunca un muerto enfadaooooooo…

- ¡Que sí! ¡Que sí!

- Pon el vasito en el “Good bye” anda.

- Good bye.

lunes, 9 de diciembre de 2013

PRIMEROS AUXILIOS

   
Cruz Roja Puentiferaria
Superada la adolescencia, el joven cofrade malagueño llega al doloroso convencimiento de que su Semana Santa ha mamado de la Semana Santa sevillana. Esta asimilación es traumática y viene acompañada de una serie de síntomas muy aparatosos, tales como convulsiones, espasmos, espumarajos, pérdidas de conocimiento e incluso autoagresiones, sobre todo cuando el niño ha sido educado en un acendrado malagueñismo por padres en exceso cuaresmeros y ha tenido libre acceso a algunos medios de comunicación cofrade desde su más tierna infancia.

No hay que preocuparse, hablamos de un proceso madurativo natural que no debería traer más consecuencias. El malagueñito concluye por si mismo que su Semana Santa, la que presencia cada año, la que considera mejor del mundo, la única e incomparable a cualquier otra, no es más que la consecuencia de una exitosa adaptación a principios del siglo XX, por parte de la burguesía malagueña, de la tradicional fiesta barroca a unos parámetros consolidados algo antes, durante el siglo XIX, por la Semana Santa sevillana. Málaga reformuló la fiesta conforme a los tiempos, hizo su Semana Santa más extrovertida, más atractiva hacia el exterior, más espectacular, sí, más turística.

El joven cofrade tiene que reencontrase y aceptar que algunas de las premisas de su malagueñismo son justo lo contrario, que las que tenía por cofradías más malagueñas en realidad serían las primeras sevillanas, pues se anticiparon en los años veinte modernizando sus cortejos, siguiendo las nuevas corrientes del procesionismo, en su mayoría hispalenses. Es duro afrontar que hasta aquella reformulación, con un mayor o menor grado de ostentación, la Semana Santa de Málaga poco habría de diferir de la actual procesión de Servitas. Este fenómeno fue nacional, venía gestándose ya desde la centuria anterior, y fue propiciado por la situación sociopolítica, como lo son todas las cosas.

 El maletín de Primeros Auxilios debe estar en lugar siempre visible

Vistos los primeros síntomas deben emplearse de inmediato los remedios de nuestro maletín de primeros auxilios, en caso contrario el joven cofrade puede quedarse colgado de un resentimiento sin fundamento a lo sevillano que lo llevará a tirarse piedras a su propio tejado y a portar un capirote de complejo de por vida con una hipersensibilidad por lo anecdótico (como por ejemplo escandalizarse porque el guión corporativo se lleve al hombro por un digno representante de la hermandad y no porque se haya contratado a alguien extraño a la cofradía para que lo lleve presentado). Cabe también otra desfavorable evolución, es la de que el joven cofrade acabe desubicado, renegando de su Semana Santa y asumiendo la hispalense como la suya, mejor dicho, como la única a tener en consideración, un fenómeno globalizador que está haciendo estragos en la Semana Santa a nivel nacional.

            Empecemos. Es conveniente poner algo en la boca que evite que el cofrade en pleno arrebato se muerda la lengua (la lengua es muy importante para el cofrade). Mientras se le inmovilizan ambas extremidades se le masajeará decididamente en uno y otro hombro, alternativamente. El masaje provocará inmediatamente un pensamiento reflejo, el de que en Málaga no empleamos el costal, que seguimos fieles a nuestra tradición horquillera de cargar al hombro (hasta el punto que llevar los pasos como se han llevado toda la vida de Dios en todos los sitios se le haya acabado llamando portarlos “a la malagueña”)

Cruz Roja de la Divina Enfermera

Lo anterior hará que el cofrade se tranquilice algo y que deje de proferir maldiciones (en el desvarío del trastorno mental transitorio pueden ser incluso de temática futbolística o política). Es el momento de imponerle la medalla de su hermandad (antes no, pues podría intentar ahorcarse con ella). El enfermo asumirá así su sentimiento de pertenencia. Poco de sevillanismo puede haber en unas hermandades implantadas en Málaga por más de cinco siglos, conformadas secularmente por malagueños que han hecho frente al listado de calamidades más inimaginable, perdiéndolo todo en más de una ocasión, hasta la vida, por sus titulares. Hermandades malagueñas que han ido mutando conforme se transformaba su ciudad, según lo que ésta en cada momento necesitaba, anteponiendo, como es sabido, la ayuda al prójimo al culto público.

Cuando el cofrade deje de llorar es conveniente una limonada, de limón cascarúo por supuesto, con su poquito de sal o bicarbonato. Las sales le harán ver que más que imitación a la capital del Guadalquivir hubo inspiración, es cierto que se importaron algunas formas pero lo fueron readaptadas a la propia idiosincrasia del pueblo malagueño. Ninguna Semana Santa parte cero, todas se construyen bajo normas litúrgicas y corrientes artísticas y sociales. Este mimetismo fue además generalizado, incluso dentro de Sevilla, las aportaciones más exitosas de algunas cofradías acababan implantándose en las demás, por ejemplo, era absolutamente lógico que los postulados novedosos y populares de Juan Manuel Rodríguez Ojeda se extendieran como la pólvora, por Sevilla y todo el entorno cofrade andaluz.

            En este punto es conveniente encender un poco de incienso, humo purificador y en este caso medicinal, que procedente del lejano Oriente permite asimilar al cofrade la amalgama de conexiones extrañas que habitan en la fiesta. El exotismo del aroma facilita la conexión de nuestra Semana Santa con lo foráneo, se huelen las ingentes influencias granadinas, las cordobesas, incluso las castellanas y las levantinas, hasta del cortejo civil y militar más propio de otros desfiles, como el del Corpus. Todo esto cohabitando bajo el tamiz de nuestro cielo.

 Estaciones del Viacrucis a la Cruz Roja del Campo 


            Porque las cosas son tan sencillas de explicar como que era Sevilla, y no Málaga, la capital económica del mundo católico en el apogeo de la Contrarreforma: la cruzada que instituyó las formas básicas de lo que ahora llamamos Semana Santa, y que llegada la decadencia a Sevilla como puerto fluvial de las Américas, en el siglo XIX contó con un sustrato social propicio para conservar y hasta recrear su herencia cofrade, incluida una pseudocorte real que favoreció la reformulación de la fiesta en pleno apogeo del romanticismo.

Una fiesta, la sevillana, conformada también con influencias extrañas, como la nuestra, partiendo del tronco común de las procesiones medievales de flagelantes centroeuropeas, a la que se le sumaron modas provenientes de la corte imperial española y, claro está, de Roma, la capital del Barroco (no en vano se afirma que fue el Barroco la primera gran globalización). Igual que Málaga disponía del taller del granadino Mena, muchos imagineros de su nivel, y de diversa procedencia, sobre todo andaluza, montaron sus negocios en la opulenta Sevilla, beneficiándose con ello hermandades y órdenes religiosas.

Por tanto no debería ser difícil de aceptar, hasta al más recalcitrante de los malagueñistas, que Sevilla iba por delante en esto de la Semana Santa, que puso en ella un empeño, arte y dedicación encomiables, ni tampoco que esta ciudad fuera, y siga siendo, un buen espejo en el que mirarse, algo que hasta no hace mucho se reconocía públicamente como signo de distinción. La misma prensa que ahora vilipendia antes se recreaba en noticias tales como el estreno de un palio como el de la Esperanza Macarena, la gran novedad que suponía que la Virgen que por siglos iba sedente al pié de la cruz procesionara bajo un palio como las de Sevilla o que una cofradía realzaba su cortejo incorporando los esbeltos capirotes cónicos sevillanos. Ese mismo periodismo cofrade que instauró el sevillanismo es el que ahora va a degüello contra el empleo de las velas rizás, de locos…

Nazareno de la Cruz Roja sin complejos en pose conciliadora

            Conviene dejar reposar al joven cofrade malagueño para que repase toda esta información, e incluso recomendarle alguna bibliografía, poco a poco se irá sintiendo mejor, mejorará su autoestima, su orgullo por una Semana Santa que hasta habla distinto (no hay mayor poder que el de imponer nombre a las cosas). Recapacitará sobre las geniales aportaciones de Málaga al fenómeno cofrade, una larga lista, y algunas de gran trascendencia fuera de nuestras fronteras, como el invento corporativo de una agrupación de cofradías (algo inédito hasta aquel momento) o la del género musical por antonomasia de la Semana Santa, el de cornetas y tambores.

Ya está listo el cofrade malagueño para seguir adelante. No hay más auxilios que valgan. Allá él si quiere perderse por unos caminos de ida y vuelta que sólo han de servir para descubrir, aprender y compartir. 


Nota del autor: En este post no se ha empleado ni una sola vez la expresión “señas de identidad”.

domingo, 13 de octubre de 2013

LA CAÍDA


           “Fuera seguía la tormenta con toda su furia cuando me encontré cruzando la vieja calzada. De repente surgió en el sendero una luz extraña y me volví para ver de dónde podía salir tan increíble brillo, pues la enorme casa y sus sombras quedaban solas detrás de mí. El resplandor venía de la luna llena, roja como la sangre, que brillaba ahora a través de aquella grieta apenas perceptible, que se extendía en zigzag desde el tejado de la casa hasta su base. Mientras la contemplaba, la grieta se iba ensanchando, pasó un furioso soplo de torbellino, todo el disco de la luna estalló entonces ante mis ojos, y mi espíritu vaciló al ver que se desplomaban los pesados muros, y hubo un largo y tumultuoso clamor como la voz de mil torrentes, y a mis pies se cerró, sombrío y silencioso, el profundo y corrompido lago sobre los restos del Hospital de Santo Tomás”.

Por favor, no consintamos que el Hospital de Santo Tomas acabe como concluye “La Caída de la Casa Usher” de Edgar Allan Poe.


           Hoy, día 14 de octubre de 2013, de mil amores procedo a completar, o subsanar según se mire, esta entrada de blog con la siguiente nota de prensa del Obispado de Málaga (para leer, pinchar aquí). Me congratula sobremanera que todo haya sido un mal sueño, un relato neogótico del que el lector de Poe despierta. Hablamos de un final feliz en una ciudad muy necesitada de ellos.

miércoles, 3 de julio de 2013

EL POST COFRADE BIPOLAR 2. UP


1)    Disfrutar de la Semana Santa requiere alma de niño, inocencia, la más hermosa de las virtudes.

2)    Todos somos materia. El valor de la imagen sagrada está en lo que representa, no en el material con el que está fabricada.

3)    La mano de Dios no sólo puede actuar a través de las gubias de un imaginero engreído y endiosado sino incluso valerse de quien creemos el más despreciable de los pecadores.

4)    Debemos ser humildes y respetar cualquier manifestación cofrade que no sea indecorosa si queremos ser también respetados.

5)    Con las procesiones, en mayor o menor grado, se promueven otras manifestaciones relacionadas con la fe o al menos nos recuerdan cuál debe ser nuestro compromiso.

6)    Ningún culto público a Dios o a su Madre puede ser ridículo.

7)    El mero hecho de acudir a un culto implica participar. Cada uno debe hacerlo libremente, sin imposiciones. No nos corresponde a nosotros juzgar.

8)    Los cofrades no somos ni más ni menos inmaduros que los demás. Más inmaduros son quienes son incapaces de comprender nuestra realidad y los fundamentos del sentimiento cofrade.

9)    Observar la imagen sagrada como obra de arte es algo perfectamente aceptable, porque eso son, obras de arte.

10) Todos cometemos errores. Los cofrades nos equivocamos con frecuencia, como todos. Debemos reprochar conductas incorrectas y disculparlas llegado el caso.

11) Por supuesto que a la Virgen le gusta que la coronen, no por Ella, sino por nosotros.

12) Vivimos en sociedad. Debemos amoldarnos los unos a los otros. Tratar de causar el menos daño posible con nuestros actos públicos. Hay un punto intermedio ajeno a las opiniones extremas.

13) Las imágenes sagradas no son amuletos, los sustituyen.

14) No hay nada malo en vivir apasionadamente lo que nos gusta. Todo lo contrario, es un don que no tiene más límite que no molestar a las personas que queremos y conviven con nosotros.

15) ¿Qué hay de malo en que exista un vestigio cultural y antropológico en la Semana Santa?

16) ¿Qué hay de malo en que la Semana Santa sea un bello espectáculo?

17) Cada cristiano puede escoger la vía que considere oportuna para su labor evangélica. Los cofrades hemos escogido ésta y nos funciona bastante bien, mejor que muchas otras de puertas adentro.

18) No creo que seamos tan pocos, basta ver como se ambienta el cotarro cuando llegan “los días señalaítos”. Esto también lo piensan los directores de campaña de los políticos que de cofrades tienen poco.

19) Los cofrades nos sentimos orgullosos de “nuestros colores” porque los amamos y porque los tenemos. ¿Algún problema?

20) Si los medios de comunicación ganan dinero a nuestra costa bienvenido sea, pues nosotros también nos servimos de ellos en contraprestación.

21) Una vela nunca puede estar torcida delante de la Reina del universo.

22) La capacidad de distanciarse de la realidad, sublimarla, solo está al alcance de los hombres. La capacidad simbólica y artística es un don divino.

23) A los cofrades deben atarnos corto, tenemos tendencia natural al desmadre. Un cura estricto, pero con sentido común, nos viene estupendamente.

24) No nos podemos meter con los curas cofrades, bastante tienen ellos con lo suyo.

25) Por supuesto que mi Virgen es más guapa que la tuya. ¿Es que estás ciego?

26) Lo enfermizo no es hablar de cofradías en verano. Lo enfermizo es no hablar con nadie o hacer daño al hablar.


27) Si este post está fuera de lugar no importa, basta con no leerlo.

EL POST COFRADE BIPOLAR 1. DOWN

 

1)    ¿Realmente no somos ya muy grandecitos para jugar a las procesiones?

2)    ¿Cuando rezo a mis titulares debo tener presente que estoy ante una simple imagen de madera?

3)    ¿Es lógico que reciba culto la obra de un imaginero engreído y endiosado?

4)    ¿Lo que yo considero sublime puede en realidad ser tan patético como pienso yo que es lo que procesiona en algunos sitios?

5)    ¿Deberíamos anteponer otras cosas a las procesiones?

6)    ¿Son ridículos los cultos con muchas velas, muchas flores y poca gente?

7)    ¿Son ridículos los cultos con muchas velas, muchas flores y mucha gente cuándo va para ver y no participa en ellos?

8)    ¿Son las cofradías una evidencia de nuestra inmadurez como cristianos?

9)    ¿Le puede reconocer más valor religioso a una imagen sagrada quien la prende fuego que quien la contempla por simple placer estético?

10) ¿Puede ser peor que un anarquista el cura o capillita que transforma o sustituye una talla por capricho?

11) ¿Realmente le gusta a la Virgen que la coronen?

12) ¿No abusamos de la paciencia de los no cofrades a nuestro antojo y nos ganamos su antipatía con razón?

13) ¿Utilizamos las imágenes como amuletos de buena suerte?

14) ¿No sobrevaloramos demasiado todo?

15) ¿No será “esto” un mero vestigio cultural y antropológico?

16) ¿No será esto un bello espectáculo y nada más?

17) ¿No debería conmoverse a la fe por otros medios en los tiempos que corren, como películas, canciones, páginas web…?

18) ¿Acaso no somos pocos y los mismos los que vamos a los mismos sitios?

19) ¿Se sienten los colores de la cofradía igual que los de un equipo de fútbol en el mal sentido de la palabra?

20) ¿No es cierto que los medios de comunicación en realidad tratan la Semana Santa por rentabilidad económica?

21) ¿No estamos más pendientes de la vela torcida de la candelaria que del dolor de María por el sacrificio de su Hijo?

22) ¿Pretenden los tronos de Cristo deliberadamente ser poco fieles a la representación de la Pasión de Cristo buscando vistosidad?

23)  ¿No es cierto que los curas a quienes no les gustan las procesiones no pueden ver a los cofrades ni en pintura?

24) ¿No es cierto que los curas a los que les gustan las cofradías deberían dedicarse a otras cosas?

25) ¿No es cierto que mi Virgen es siempre más guapa que la tuya?

26) ¿Es enfermizo hablar de cofradías en verano?

27) ¿No es cierto que este post está fuera de lugar y de momento?

Si quieres leer el POST COFRADE BIPOLAR 2. UP, pincha AQUÍ.

viernes, 25 de enero de 2013

NUTRICIÓN + TRONOS = NUTRONICIÓN


El reconocido endocrino Dr. Coll viene constatando de un tiempo a esta parte el aumento progresivo de los contornos de los tronos malagueños, a lo ancho, no a lo alto. El Dr. Coll, que aparte de ser nutricionista es correonista, se ve en serias dificultades para tomar medidas a correa de algunos tronos, pues no hay cinto ya que los abarque. Nos alerta de las perniciosas consecuencias para la salud y la estética de estos michelines si no se toman medidas de inmediato y se adoptan hábitos saludables que contengan la masa corporal procesional.


           A fin de meternos en cintura, nos remite a la clásica pirámide de nutrición, con una serie de reglas alimenticias esenciales que habremos de respetar escrupulosamente si no queremos acabar convertidos en un fenómeno de feria o en una sucursal europea de la Semana Santa guatemalteca. Considera el Dr. Coll que la sociedad cofrade malagueña ya es consciente del problema del sobrepeso, como demostró hace poco rechazando el macrotrono incluido en la candidatura electoral de una hermano mayor o, hace algún tiempo, poniendo fin a aquel “inolvidable” mamotreto plateado de la Virgen de la Caridad.



1ª.- La base de la dieta cofrade, equiparable a los hidratos de carbono, sería la proporción y cuanto más divina sea ésta mejor.

La “Divina Proporción” o “Razón Áurea” debe ser nuestra báscula, nuestra obligatoria vara de medir. Para quien no lo sepa, hablamos de un ideal de armonía y belleza perseguido desde el mundo clásico y basado en la geometría. Se identifica con la letra griega “fi” y sería el resultado de esta operación aritmética:


           Este número aparece como canon de perfección en innumerables obras de arte del mundo clásico y se repite milagrosamente por voluntad de Dios creador en la naturaleza, ya sea en la espiral de la concha de un molusco o en la disposición de un girasol. A los efectos que tratamos, si queremos conseguir un rectángulo áureo, el cociente de la longitud por la anchura nos debe dar “fi”.

           Por tanto, para conseguir un trono armonioso (y sin sobrepeso) no puede ampliarse sin más un cajillo, un palio o un varal. El voto democrático de una junta o cabildo puede legitimar un ensanchamiento pero no garantiza que esta ampliación sea armoniosa. Se precisa de un artista (casi matemático) llamémosle un nutricionista del arte, para que el resultado sea bello, para que la masa corporal del trono sea saludable.

           En resumen, los tronos que ajustan sus medidas de alto, largo y ancho a la divina proporción resultan esbeltos, sanos a la vista, obras de arte bellas y saludables dignas de Cristo y de su Madre, tan divinos como la proporción.

         
            2ª.- El segundo peldaño de la pirámide nutricional consiste en complementar los hidratos con frutas y verduras cuanto más variadas mejor. Recordad que los colores son importantes y que los nutrientes son distintos según los colores de las frutas y hortalizas. 

           El Dr. Coll quiere reseñar que el sobrepeso no depende exclusivamente de los kilos pues tronos con muchos kilos pueden ser saludables si resultan proporcionados a su altura y a su constitución. En Málaga procesionan tronos grandes y pesados pero sin sobrepeso. No hay una masa corporal ideal, cada trono tiene la suya, sea grande o pequeño.


            Es curioso que las dietas pobres de posguerra dieran lugar a tronos grandes pero proporcionados y saludables. Es una pena que los criterios alimenticios del Dr. Pérez Hidalgo no se hayan conservado o los hayamos desvirtuado con cosas raras al tratar de introducir más y más alimentos en la dieta. Ahora ingerimos más delicatessen pero hemos olvidado lo principal: la dieta mediterránea malagueña que parió tronos de enormes volúmenes pero elegantes. Nuestra dieta ahora es menos sana, comemos más pero peor, desvirtuamos lo principal.

Algunos líderes de opinión actúan como las abuelas, que gustan de niños rollizos por las penurias sufridas, y promueven, por similares complejos, coger peso a toda costa, ensanchar, pensando que ser más grandes nos hace más malagueños. Gran error. Los tronos deben ser esbeltos como el monte Gibralfaro y no gordos y redondos como los higos de sus chumberas. De poco vale el cariño cuando produce un trono que no se sabe si se está viendo de frente o de lado, que hace pequeño al titular que procesiona en lo alto, o que deja ese regusto a que le sobran unos centímetros de más por algún sitio.

El trono es un conjunto, en él cada uno de sus componentes se integra en una unidad (como las partes del cuerpo) y se compensan unos componentes con otros, cada cuerpo y cada trono tiene su constitución y ésta debe tenerse en cuenta en la dieta. No es lo mismo disponer en las esquinas de cuatro arbotantes como los de la Esperanza que tenerlos entre las barras de palio o no tenerlos. No puede tener la misma altura (y por ello anchura) un cajillo con grandes volúmenes como el de Dolores Coronada que uno de paños lisos apenas cincelado.

           En resumen, variedad de frutas y verduras, lo que permitirá mantener el tipo a cada trono, según su personalidad y según su constitución ósea primigenia. El Dr. insiste: no se es más malagueño por ser más ancho, ahí está Servitas, manteniendo el tipo del malagueñismo desde hace siglos sin engordar un gramo.




           3ª.- La ingesta excesiva de proteínas (carnes, pescado, huevos, leche…) es una de las principales causas de nuestro sobrepeso. Las proteínas aumentan la masa muscular por lo que los tronos prolongan varales, a lo largo y a lo ancho. Podríamos llamar este fenómeno vigorexia cofrade: una visión deformada de la realidad que no se percata que se llevan portadores de más. Así ya llaman poderosamente la atención tronos como los de las Penas o Esperanza, bien llevados y con tan proporcionada masa muscular. Los que sufren estos trastornos alimentarios ven la realidad a través de una lente deformada, no como realmente es.

           A fin de dar rienda suelta a tanto músculo, son frecuentes los tronos que no parecen tales, sino tronos dispuestos sobre una mesa a fin de permitir pasar de 6 a la mágica cifra de 8, hasta que alguien se atreva a pasar el rubicón de los 10 con cualquier excusa.

           Más dramáticos, por lo irreparable, son los casos en los que con el único fin de meter varales se ensancha el trono, introduciendo dos o tres capillas igual que se hacen agujeros al cinturón, poniéndose con ello fin al diseño original, pues un trono que pierde sus medidas pierde la esencia misma del diseño. Los tronos no son ábacos a los que se le suman alambres, cabezas y euros. 

           Insiste el Dr. Coll que los tronos no se llevan con exceso de proteínas, sino con exceso de corazón y éste late con una dieta malagueña mediterránea equilibrada, que ingiere proteínas en su justa medida. No hay que estar orgulloso de llevar muchos hombres de trono, sino pocos y concienciados con su deber.


           4ª.- Grasas y azúcares deben consumirse lo mínimo indispensable. Si las cofradías tienen claros sus planteamientos (ya fueren estos salir del templo, hacer estación de penitencia en la catedral, llevar a cabo largos recorridos o callejear por su barrio o por calles emblemáticas del centro) deben evitarse todos los excesos de grasas y golosinas que puedan dar al traste con dichos planteamientos. Estos sacrificios en la dieta proporcionan en realidad grandes satisfacciones, tanto a la hermandad como a los devotos. Son las ventajas de estar en forma, de cuerpo y de mente. El sobrepeso puede privar a una hermandad de su personalidad, desvinculándola de su entorno, de sus raíces, de su barrio, de sus calles Carril. Debemos ser inflexibles con la báscula, pues no sólo pesamos kilos, también emociones.

           Las procesiones no son tronos, son caminos y a ellos deben ajustarse las dimensiones.