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martes, 12 de octubre de 2021

¡AY PEANA, PEANITA, PEANA!

 

Venciendo el enfermizo pudor que me causa el mero hecho de plantearme que a alguien le interese mi opinión, que se convierte en bloqueo al sopesar que se busque algo que no se encontrará, me pongo manos a la obra escribiendo un post de este blog agonizante que tantas satisfacciones me ha dado.

 

            Voy a hablar de la exposición “El Verbo Encarnado” que podemos ver en la catedral de Málaga, de la que todos tenéis sobrada información y documentación gráfica, además de vuestra propia opinión, que es lo importante, en ejercicio de una libertad de la que todos gozamos por suministro del Verbo mismo.

 

            En primer lugar me gustaría confirmar que los planteamientos de los organizadores se han cumplido con creces. Recuerdo en concreto que referían su intención de poner en valor nuestra catedral, de descubrírsela a los malagueños, era consciente de que la S.I.C.B. era una gran desconocida pero me ha sorprendido hasta qué punto. Ha pasado de ser una iglesia por fuera, anecdóticamente inacabada (de manquita nada), a ser un interior enorme, acogedor, sorprendente y bellísimo. Después tenemos la alegría de ese rosario de visitantes ajenos al capillismo que ni van a cultos ni de procesiones, quitando una o dos por año, porque esa función de acercar lo religioso a la ciudadanía, a mis vecinos, es la primigenia finalidad de las hermandades de Semana Santa. Tiene que entrarnos de una vez en la cabeza que los santos y las procesiones no están pensados para nosotros sino para ellos.

 

            Lo segundo que quiero apuntar es reivindicar las obras como conjunto. Me sorprende que habiendo otorgado total libertad a los artistas estos hayan creado un conjunto armónico, o al menos unido por una serie de líneas que se cruzan de forma secante o tangente, como si alguien o Algo los hubiera empujado a ponerse de acuerdo. No solo el púrpura cardenalicio unifica la exposición (color que nos ha servido para detectar una nueva variante de daltonismo, ya que unos lo ven verde, para avanzar, o rojo, para detenerse). Apunto algunas ideas sobre este particular:

 

Georges Braque - El pedestal (1921)

- La peana como ofrenda. Muchos de los artistas han utilizado las peanas como síntesis de unos cultos y empleado las flores como recurso. Basta plantarse ante mi Virgen en su capilla o ante el Cautivo en San Pablo para observar que el devoto de verdad, el de fe gorda y orgullosa, usa las flores cuando quiere que lo escuchen con atención. Así se ven flores en las peanas del Rocío (Curro Claros), de la Soledad de San Pablo (Francisco Naranjo), del Cristo de los Milagros (Gabriel Rodrigo) o en la de la Reina de los Cielos (Pedro Alarcón).

 

Victor Vasarely - G. D. II. - 1965

- La peana como trampantojo. Se habla mucho de la modernidad pero muchas peanas utilizan este recurso barroco como medio expresivo. Así los diseños intentan desbordar sus marcos o engañar al espectador con teatralidad. Evidentemente todos estaréis pensando en la peana de La Piedad (Ángel Sarmiento) pero no es la única, efectos 3D tenéis en la plataforma del Cristo de los Milagros, relieves de ficticia orfebrería en la peana cubierta de exvotos del Cristo del Amor (Martín España), ficciones de profundidad en los contraluces superpuestos del jardín acristalado del podio de la Reina de los Cielos, los peces saltan entre las flores a los pies del Cautivo (José Luis Puche) y la pericia hiperrealista del dibujo del pedestal para Servitas de Fernando Prini casi puede sentirse al tacto.

 

Maestro I. A. M. de Zwolle (1470–1490)

- La peana como símbolo de sacrificio y muerte. Es una de las cosas que antes me llamó la atención, la omnipresencia del inevitable final en un acto de celebración. No sé si es consecuencia de la huella que ha dejado en todos la desgracia colectiva de la epidemia o una muestra de nuestra cualidad para sublimar el sacrificio de Cristo como puerta a la mayor de las felicidades. La sociedad se ha enfrentado a la muerte y en la medida de sus posibilidades parece haberla derrotado, provisionalmente claro... Cristo sabe perfectamente de lo que hablamos, así la muerte aparece desparramada a los pies del Redentor (Pablo Cortés del Pueblo), como calavera de Adán abonando la cruz del Cristo de la Agonía (Pablo Flores) -obsérvese como las imágenes se encuadran en marcos que casi asemejan lápidas de nichos-, precisamente el cordero sacrificado es el símbolo eucarístico elegido para el pedestal de Viñeros (José Carlos Torres) y más muertos aparecen en la ventana al purgatorio de la peana del Chiquito, quien los contempla multiplicando su mirada con infinita dulzura (José Antonio Jiménez).

 

Marie Davidson ‎– Working Class Woman (2018) Foto Etienne Saint-Denis

- La peana como expresión artística de este tiempo pero aún más de este lugar. No creo que estemos ante obras rompedoras ni vanguardistas, sí innovadoras desde el punto y hora que los artistas no han rehuido enfrentarse a un encargo muy original con valentía pero asumiendo los condicionantes de su función y del espacio expositivo. No es lo mismo pintar un toro de Osborne o una menina para exponer en la calle y alimentar postureos en cuentas de Instagram que idear un pedestal en el que ha de exponerse una imagen sagrada, imagen cuya devoción los artistas conocen de primera mano como malagueños que son. Me sorprendió muchísimo como pueden ocupar el mismo espacio sin solaparse pintores contemporáneos consagrados, diseñadores cofrades o creadores aficionados a las cofradías. Es como si hubiera un hilo de cariño a esta realidad que los acabara unificando, con independencia de que sus obras puedan gustar más o menos. Así las peanas más pop retoman iconografías barrocas (Nicolás de Bussy o Zurbarán), los dramatismos más arcanos del purgatorio se modernizan con relojes y tatuajes consiguiendo un espacio intemporal pero real. Así lo que debería ser revolucionario, el bestiario de un pavo real y un elefante sosteniendo al Cautivo, en poco acaba difiriendo del academicismo del pedestal de bichos alegóricos de Granda para el trono de la Expiración o la delicada belleza de la peana contemporánea de La Puente (Federico Miró) tampoco dista mucho de las de madera que forman parte del más austero ajuar del Nazareno del Paso y la Esperanza pero sustituyendo el terciopelo por rico damasco carmesí pintado/tejido a mano.

 

            No quiero enrollarme más, pido disculpas a los artistas por no utilizar sus obras para ilustrar este post, creo que con ello llamo a la curiosidad de los lectores y reivindico el verlas in situ, son creaciones fugaces que están hechas precisamente para el diálogo con las imágenes y el espacio expositivo.

martes, 8 de noviembre de 2016

AL DIOS DE MIS AMIGOS


Este domingo tuve la ocasión de compartir luz de mañana y calles de Sevilla con el Dios de mis amigos. Ahora describo mis sensaciones, todas frías y objetivas porque a priori no es mi Dios sino el suyo, al ser yo malagueño y ellos sevillanos.

            Sin duda es el Dios de Sevilla, me percaté en cuanto lo vi girar sobre su eje delante del ayuntamiento para susurrar “cuidadito” a la cara de los miembros de la corporación municipal. “Cuidadito” no era ninguna amenaza, era solo un ruego en diminutivo, ese Dios Hombre era capaz de todo menos de hacer daño a alguien, solo velaba por el cuidado de los suyos. Si algún político faltó a la cita protocolaria marcada a las y cuarto de aquel reloj de manecillas de madera tuvo que ser por miedo a sí mismo, desde luego no de aquel Dios que contagiaba mansedumbre.

            Al principio fue el Verbo, ahora es el ruido, pues bien, el Dios de mis amigos es como un cuchillo que atraviesa el bullicio de silencio reverencial, silencio al que yo me sumé. Evidentemente existía una predisposición por mi parte a dejarme llevar, a sentir sin rechistar, pero esto no minimizó su poder, al contrario, el eco de su fama es como un estandarte que lo antecede en el cortejo dibujando con miles de ondas una silueta tan real como El mismo.

            Se le ve tan fuerte y poderoso que no comprendo bien a qué vienen esos traspiés cargando una cruz de madera que movería con una pestaña, tampoco la necesidad de ese pedestal de rosas rojas que sujeta el stipes, tal vez sea una toma de tierra de un rayo divino porque al mirarle a la cara me di cuenta que lleva a cuestas otra cruz que no veo, una de dolor infinito que debió levantarse con un llamador inescrutable.

            En todo lo relativo a la túnica, a la música y demás cuestiones accesorias con las que me entretengo en las procesiones, he decir que me pasaron desapercibidas. Confieso que ya de espaldas me empezaba a fijar algo en el paso del Dios de los sevillanos, uno de los mejores que jamás hayan existido, por historia y calidad debería dejar ya de imitarse para empezar a ser un paso inimitable. Comprobé también que el oro viejo reluce de forma distinta a como brilla el oro que se costea de un día para otro y que los angelitos, si existen, deben ser como los que rodean al Señor porque al contemplarlo todos fuimos un poco como deberíamos ser. 

            La expresión “los amigos de mis amigos son mis amigos” debe tener algún reverso luminoso y trascendente porque creo en un único Dios, un Dios que comparto con mis amigos y hasta con mis enemigos a regañadientes.

sábado, 11 de mayo de 2013

¡VIVA!


¡Viva la Virgen del Triángulo del Ojito Derecho de Dios!

  

¡Viva la Bordada Paloma!

¡Viva la Reina del Coto de Doñana!

¡Viva la Madre del Redentorillo Divino!

¡Viva la Virgen que Celebraba Bodas en Caná!

¡Viva la Virgen que se reunía en familia en casa de su prima Isabel!

¡Viva la Virgen que se Manchaba con el Polvo del Camino de Egipto!

¡Viva María Santísima de la Condensación!

¡Viva la Virgen del Fresco Nombre!

¡Viva la Señora de la Gota de Agua sobre la Hoja! (La advocación en lengua sioux)

¡Viva la Virgen que Amanece, que no es poco!

¡Viva la Virgen de la Movilidad Geográfica, de Almonte a las Marismas!

¡Viva la Virgen de la Movilidad Funcional, de Reina a Pastora!

¡Viva la Reina del Plan Romero!

¡Viva la Virgen de las Rejas que no Encierran y se Saltan!

¡Viva la Virgen de los Tiros que no Matan ni a una Hormiga!

¡Viva María Santísima de Despeñaperros para abajo!

¡Viva María Santísima también de Despeñaperros para arriba!

¡Viva la Patrona de los Urbanitas que Añoran la Naturaleza!

¡Viva la Madre de los que se Visten Raro y Cantan Mucho!

¡Viva la Virgen Apocalíptica!

¡Viva la Virgen Antropológica!

¡Viva la Patrona de la Atlántida!

¡Viva la Virgen de las Madrugadas de Canal Sur!

¡Viva la Virgen que Sale en Todas las Noticias Haciendo Siempre lo Mismo!

¡Viva la Virgen que se llama como @_Chiquilla_83!

¡Viva la Hermandad Matriz de las Filiales!

¡Y Vivan las Hermandades Filiales de la Matriz!

domingo, 7 de abril de 2013

LA PLAZA DE SAN LORENZO DE SEVILLA


           La plaza de San Lorenzo de Sevilla está hecha para esperar. Toda ella parece pensada para entretener al que espera solo a la Virgen de la Soledad.

           Allí tenemos a San Lorenzo, tristón con su parrilla. Otra parrilla llameante en una pirindola (es una parrilla buena, que decora y no tortura). Parrillas hasta en los árboles, podados minimalmente para suplir la pirindola rota. Ornitológicas palomas se sitúan en los lugares más insospechados, como en la aureola del santo, para nuestra exclusiva diversión.


           La plaza de San Lorenzo dispone de un reloj, con él sabemos en cada momento lo que llevamos esperado y lo que aún nos queda por esperar hasta las 6:50 en que sale la Virgen, la Soledad de San Lorenzo (la Virgen cambia de nombre por día y hasta por hora). Existe además otro tiempo que corre más despacio, es menos entretenido, este tiempo de espera lo mide el reloj de sol de la fachada del templo.

           Tiene la plaza de San Lorenzo su reducto para la historia del arte. Ahí está Juan de Mesa, tan barroco él, pero también Castillo Lastrucci, tan neobarroco él, en relieve, bajo el azulejo de la Virgen del Dulce nombre. La intuida presencia del Gran Poder acompaña, más que entretiene, durante la espera. Su imagen se proyecta, como en el cine, en un azulejo en el muro de San Lorenzo.

           Por si esto no fuera bastante, tenemos a los lados de la puerta de la iglesia unos guardabrisas con su cirio encendido, que también entretienen (la televisión no es otra cosa que la evolución de la llama). Cuando te cansas de ver la televela encendida puedes mirar al suelo, que también es divertido en esta plaza. Sobre una cinematográfica alfombra roja podemos contemplar los restos de cera de muchas velas, las que portaron las estrellas de cine de la Semana Santa: los nazarenos. ¡Cuántos manchurrones! ¡Cuántas estrellas de cine han recorrido la alfombra roja de la plaza de San Lorenzo!

           Es fácil hacer amigos en la Plaza de San Lorenzo si esperas en soledad a la Soledad. Los compañeros de espera se sinceran, como si la espera otorgara confianza a los que esperan juntos, como si la amistad fuera consecuencia de la cercanía y la común espera. Mi vecina de espera se llamaba Irene, era médico y tenía cinco hijos mayores. Me contó muchas cosas del hoy y del ayer de Sevilla. Yo no soy de Sevilla, ella debió darse cuenta.


           ¡Por fin llegaron las 6:50 horas! Las puertas del templo se abrieron y tras el cortejo, que no encabeza la cruz de guía sino los periodistas cámara en ristre, la Soledad atravesó la plaza de su apellido. La plaza de San Lorenzo olía a incienso, como siempre se dice, y a jacinto blanco (lo preciso por si huele distinto al jacinto de otro color y además para tratar de compensar el tópico del olor a incienso).

           Casi se lamenta que la espera haya acabado. ¡Se esperaba tan bien en la plaza de San Lorenzo! Había allí tantas cosas que mirar, que aprender, personas que conocer...

           ¿O tal vez la espera no acabó y puedo prolongarla a mi antojo? ¿Y si el mundo fuera en realidad una enorme plaza de San Lorenzo regido por el compás de su inescrutable reloj de Sol? ¿Y si viviera la vida con la misma espera que esperaba en la plaza de San Lorenzo? ¿Y si la Virgen de la Soledad fuera la de la Esperanza? ¿Y si el final fuera en realidad el principio?

           Estas dudas que surgen sólo pueden responderse con la certeza que las provoca, certeza de que esto no ha hecho más que empezar cofrades. Feliz Pascua de Resurrección, pero también, y además, feliz espera a todos en vuestras Plazas de San Lorenzo.

Publicado el 11 de Abril de 2012 en Pasión en Sevilla.

miércoles, 13 de febrero de 2013

MIÉRCOLES DE CENIZA EN SAO PAULO


Tal vez algún lector ha tenido ocasión de visitar la retrospectiva que del artista Vik Muniz se ha expuesto en el CAC de Málaga. En ella pudieron contemplarse unas obras que tangencialmente tocan lo cofrade de este blog. Se trataba de un par de retratos pintados con basura, con una basura muy especial: la barrida de las calles de Sao Paulo el Miércoles de Ceniza tras la celebración de su carnaval. Sobre esta suciedad, depositada en un fondo blanco,  Muniz dibuja dos niños de la calle.

Angélica (1998)

Sócrates (1998)

A través de la creación la basura resucita. Los retratados son dos niños reales, dos entre los más de cinco mil niños huérfanos abandonados que a diario recorren la ciudad de Sao Paulo. Si queréis saber de que realidad hablo os recomiendo ver la sensacional película “Ciudad de Dios”, disponible íntegra y gratuita en Youtube (Enlace aquí)

            Quiero ver en esa basura del carnaval que vuelve a la vida en el cuadro un símbolo de otra resurrección, la que se dibuja con la ceniza que hoy miércoles se nos impone y que representará, de aquí a cuarenta días, el triunfo definitivo de la vida sobre la muerte

jueves, 20 de diciembre de 2012

EL CASTILLO LASTRUCCI ZAMORANO

     Resulta cuanto menos curioso, que exista un importante escultor, desconocido por estos lares, que ocupó en la Zamora del siglo XIX idéntico papel al que desempeñaría después Antonio Castillo Lastrucci en Sevilla (1882-1967). Este imaginero se llama RAMÓN ÁLVAREZ (1825-1889).

          Cuando hablo de coincidencias me refiero al revulsivo que supuso para la Semana Santa zamorana la irrupción de sus misterios procesionales, pues dinamizaron una fiesta que no vivía sus mejores momentos.

          Al igual que Castillo, Álvarez tampoco fue un escultor innovador, se aplicaba en conservar patrones estéticos de la imaginería barroca con una muy depurada técnica. Sus pasos bebían de referentes como los ideados por Gregorio Hernández en Valladolid y tipos femeninos heredados de Mena en Málaga. Sin embargo, introdujo el gusto por una nueva teatralidad, por lo anecdótico en los personajes secundarios en medio del sufrimiento y recreó momentos de la Pasión hasta aquel momento inéditos. Todo esto hizo surgir una nueva inquietud en el cofrade zamorano que fue posteriormente satisfecha por alguno de sus discípulos, como Aurelio de la Iglesia (Elevación de la Cruz, 1898), Miguel Torija (El Prendimiento, 1897), Ramón Nuñez (La Vuelta del Sepulcro, 1927 y La Sentencia, 1926) o el mismísimo Benlliure, también discípulo de Álvarez (El Descendido, 1926).

          Y todo ello sin dejar de mencionar la revolución de sus imágenes marianas, convertidas casi de inmediato en auténticos iconos devocionales, como Nuestra Madre de las Angustias (1879) o la sublime Virgen de la Soledad (1886).

          Ilustro el post con fotos antiguas de la Fundación Joaquín Díaz, ideales para vivir unos recuerdos que no son nuestros. 


El Descendimiento, 1857-1859. 


La Caída, 1866-1878. 


La Lanzada, 1868. 


La Crucifixión, 1880-1885. 


Nuestra Madre de las Angustias, 1879. 


Virgen de la Soledad, 1886. 


Benlliure. El Descendido, 1926. 


Ramón Núñez. La Vuelta del Sepulcro, 1927. 


Ramón Nuñez. La Sentencia, 1926. 


Aurelio de la Iglesia. Elevación de la Cruz, 1898.


Miguel Torija. El Prendimiento, 1897.

viernes, 23 de noviembre de 2012

EL PUENTE A LA GLOBALIZACIÓN


Tengo un amigo sevillano que lleva mal lo del misterio de La Milagrosa. Ese puente más bonito que un San Luís sobre el riachuelillo del Cedrón le ofende sobre manera. En la Semana Santa sevillana todo es sevillano a excepción de ese Cristo, en el que focaliza todo lo foráneo y las consecuencias de la maldita globalización. En la medición de la sevillanía no puntúa que el creador del misterio sea sevillano, Navarro Arteaga (al contrario que el sevillanísimo Gran Poder, tallado por un cordobés, o el Nazareno de Pasión, para el que hizo lo propio un jienense). Tampoco ayuda a ser más sevillana la agrupación de La Milagrosa que esté formada por sevillanos, tan sevillanos como mi amigo, que pelean día a día por sacar adelante su agrupación, sus judíos y hasta su perro.

El borrón que empaña a esta futura hermandad radica en que en Málaga procesiona otro Cristo preso conducido sobre un puente, también más bonito que un San Luís, que atraviesa el mismo torrente del Cedrón. Un Cristo malagueñísimo sí, pero cuya última representación se gubió por Miñarro junto al Guadalquivir.


La primera referencia que se tiene en Málaga sobre la cofradía de La Puente se encuentra en un testamento de 1647, se la identifica como dependiente de la poderosa cofradía matriz de “la Columna” (algo muy característico de las cofradías malagueñas en el barroco). Desconocemos por tanto la fecha de constitución, lo que después veremos tendrá su “miaja” de importancia. Mi talante conciliador no puede llegar al punto de no afirmar que La Puente (palabra de género femenino en la antigüedad) es un misterio genuinamente malagueño y que, en mi criterio, junto a las marchas del Real Cuerpo de Bomberos, es la mayor aportación que Málaga haya hecho a la historia de la Semana Santa.

Grabado Siglo XIX

La Puente 1868 (primera foto documentada de la S. Santa malagueña)

 
En el interior de la que era su primitiva sede, la parroquia de San Juan.

A las puertas de la parroquia.

 Años veinte del pasado siglo.

 Imagen de La Puente desaparecida en el año 1931.


Aunque puentes ha habido muchos, e imágenes para representar al Señor también, Jesús, barruntando lo que se le avecina, atraviesa desde siempre el Cedrón en Málaga acompañado de un romano con cara de mala uva y comportamiento a juego y de un sayón más feo que Picio, de nombre Berruguita con “B” (si me permite escribirlo el corrector de ortografía claro…) Para quien no lo sepa diré que en Málaga “el Berruguita” es más famoso que Antonio Banderas y Picasso juntos, un consuelo para los feos que pueden llegar a lo más alto por el mero hecho de ser feos.


Esto de tener sayones con verrugas no es exclusivo de Málaga pues en Murcia, en el paso del Pretorio, de los Coloraos, procesiona “El Berrugo” (unas veces con “B” y otras con “V”) . El sayón actual cuenta con un maravilloso antecedente, desaparecido en 1936, que tallara en el siglo XVII Debussy.

El Verrugo murciano de Debussy desaparacido en 1936.

El Berrugo murciano actual.


Volviendo al torrente. En esas estábamos los malagueños, elucubrando sobre el cómo, el cuándo y el por qué del malagueñismo de la puente y su riachuelo, cuando una historiadora de mi ciudad, Encarnación Cabello, descubre que en la quinta porra, en la ciudad siciliana de Trapani, se procesiona “La Caduta al Cedrón”, un misterio clavaíto al nuestro, eso sí, sin el puente más bonito que un San Luis, y que suma un tercer despreciable personaje escoltando al Cordero al matadero. El paso de “La Caduta”, “la caída” en español, procesiona en un magnifico cortejo de veinte pasos, en la procesión “Dei Misteri” (los misterios). “La Caduta” correspondería al quinto paso, adscrito desde su origen en 1621 al cuidado del gremio de los navegantes.


Abierta la línea de investigación Encarnación constata la proliferación de navegantes en la cofradía matriz de La Puente del Cedrón malagueña (la ya mencionada cofradía de la Columna) y que, ni más ni menos que la Madonna de Trapanni es la pequeña imagen que preside una hornacina en la fachada de la Iglesia de la Divina Pastora malagueña. No puedo entrar en detalles para no aburrir, la cuestión es que en el siglo XVII todos los indicios nos hacen pensar que Trapani y Málaga eran uña y carne, o que al menos se llevarían mejor que ahora Málaga y Sevilla, separadas tan solo por el mar de hormigón de la A-92.

La Madonna de Trapani adornando la fachada del Convento Capuchino malagueño.

Es difícil concretar quien fue primero, si el huevo siciliano o la gallina malagueña, pero en cualquier caso, lo que no cabe duda es que la globalización no es invento reciente. Aquí les dejo la hermosa cara del tercer acompañante del señor de Trapani sobre el Cedrón. Deténganse en una protuberancia que engalana su fea cara.



Acabo ya. Conclusiones:

1ª) Tranquilidad en Sevilla. Todos aquellos que se sientan humillados por la presencia de un vestigio malagueño procesionando por sus calles ya pueden considerarlo medio siciliano. O al menos algo menos malagueño de lo que pensaban. Es una tranquilidad.

2ª) El ombliguismo malagueño deberá conformarse con lo del puente, pues parece que el torrente también fluye por Sicilia, ignoramos si desde antes o después. De el Berruguita ya ni hablamos pues cuenta con sucursales conocidas en Murcia y Sicilia.

3ª) La globalización no es un fenómeno tan reciente como algunos se piensan. En el barroco no hacían falta ordenadores para que unos recibieran influencias de los otros y otros de los unos.

4ª) Que la historia avanza inexorable, sin reglas fijas. Que no se pueden poner puertas al campo ni a la Semana Santa y que cuando se ponen siempre habrá alguien que salte el muro como los almonteños. Si queréis un ejemplo os informo que Sicilia, isla que ahora vemos tan lejos, fue territorio adscrito a la corona de Aragón, después reino de España, del 1282 hasta 1759.

La única forma de defender nuestro legado cofrade, en Sevilla, Málaga, Murcia y Trapani, es conocer a fondo nuestra historia, el origen de cada ladrillo del puente, de cada verruga, el nacimiento de los ríos y sus afluentes y trabajar por ella. Si profundizamos en nuestra historia comprobaremos que son más las cosas que nos unen que las que nos separan. La Semana Santa es un fenómeno vivo y por ello en continua evolución.

Como sé que este post servirá de poco y que no convencerá ni a mi amigo (no hay quien lo convenza, estoy seguro) lo mejor es dar carpetazo, hacernos un crucerito y disfrutar de los veinte misterios de Trapani, con sus nombres en italiano por supuesto, que se note que estamos en Italia.

Las fotografías las copio sin permiso de la siguiente página que encarecidamente recomiendo:


Gruppo 1 - LA SEPARAZIONE


Gruppo 2 - LA LAVANDA DEI PIEDI


Gruppo 3 - GESU' NELL'ORTO DEL GETSEMANI


Gruppo 4 - L'ARRESTO


Gruppo 5 - LA CADUTA AL CEDRON


Gruppo 6 - GESU' DINANZI AD HANNA


Gruppo 7 - LA NEGAZIONE


 Gruppo 8 - GESU' DINANZI AD ERODE


 Gruppo 9 - LA FLAGELLAZIONE


 Gruppo 10 - LA CORONAZIONE DI SPINE


Gruppo 11 - ECCE HOMO


 Gruppo 12 - LA SENTENZA


 Gruppo 13 - L' ASCESA AL CALVARIO


 Gruppo 14 - LA SPOGLIAZIONE


 Gruppo 15 - LA SOLLEVAZIONE DELLA CROCE


 Gruppo 16 - LA FERITA AL COSTATO


 Gruppo 17 - LA DEPOSIZIONE


 Gruppo 18 - IL TRASPORTO AL SEPOLCRO


 Gruppo 19 - L' URNA - GESU' NEL SEPOLCRO


Gruppo 20 - MARIA SS.ADDOLORATA

(Publicada el 27 de Julio de 2011)