viernes, 27 de marzo de 2020

PRESEPTENARIO

            Os convoco a este preseptenario, son solo presentimientos, preoraciones para cada una de las misas del septenario a la Dolorosa del Puente a las que este año no asistiré. No las inspira otra cosa que el deber y el impulso irresistible de ser consecuente, si no las publicara sentiría que todo lo que llevo dicho hasta el momento sería papel mojado. Por tanto no hace falta que sigáis leyendo, me conformo con que os imaginéis sentados en un imaginario banco de Santo Domingo con la Virgen en el altar mayor justo antes de que salga el cura, os aviso que lo hará cantando fuerte, para que no os pille de improviso si os ensimismáis más de la cuenta.


PRIMER DÍA DE PRESEPTENARIO

Albacea de cultos Rosso Fiorentino

            Estaba yo pensando que si tu Hijo el otro día escupió en el suelo e hizo barro para curar a un ciego, siendo Él carne de tu carne y gen de tus genes, bien podrías Tú toser un poquito. No hace falta que sea una tos fuerte o maleducada ni que separes tus manos para taparte la boca, basta con que una gotita de tu saliva caiga sobre el primer cirio encendido de tu altar de cultos, que se mezcle con la cera virgen y que arda en el pabilo liberando su esencia curativa para que así todos los que la respiren se inmunicen y su aliento de esperanza se propague. Tose, alma del mundo, tose para que así ya no tosa nadie más hasta el día en que por las risas alguno se atragante brindando por su curación con el vino que Tú elijas, Sommelier de Caná.


SEGUNDO DÍA DE PRESEPTENARIO

Albacea de cultos El Greco

            Ni Bárbara Hasbach ni Francisco Naranjo en sus respectivas restauraciones pudieron desinfectarte, en tu interior habita latente la enfermedad, la tiña en particular. Tantos sobeteos y toqueteos te contagiaron aquellas noches de rosarios callejeros entre sarpullidos y velas baratas de sebo. Desde hace siglos bacterias y virus rancios duermen tan a gusto en tu devanadera, los acunas durmientes cantando nanas, son y serán eternamente inofensivos. Así es como pisará la Mujer del Apocalipsis a la serpiente, sin hacerle daño, con un delicado paso de baile que la bicha, enamorada a última hora, no podrá resistir. No nos curarás con mano dura sino inoculando amor absoluto con tu vaso de cristal libre de ponzoña en todos aquellos que ahora nos cuidan e incluso en nosotros mismos cuando cuidemos, dejando entreabierto tu manto para los valientes caídos en el noble combate.

TERCER DÍA DE PRESEPTENARIO

Albacea de cultos Gerhard Richter

          Como bien sabían Martín Federico o Jesús Castellanos, tu patronazgo no es el de la enfermedad sino el de la cura, por eso odio al bicho que ante tus plantas en la capilla me hace titubear, dudar del contacto de mi mano en tu reja, de retomar mi aliento rebotado en tu reflejo. En tu cancela pública habita ahora un demonio con mascarilla tentándome con que debo preservar mi oración para otros destinos más asépticos y menos santos. Este pensamiento fugaz es un indicio de lo que está por venir, de los cambios que habrán de llegar y que tendremos que asumir porque si no ellos nos asumirán a nosotros. Doy mi consentimiento al porvenir con una indispensable condición: Tú.


CUARTO DÍA DE PRESEPTENARIO

Albacea de cultos Georges de la Tour

            Me alegra verte aquí dentro de cultos internos como si estuvieras de veraneo, son estatutos de obligado cumplimiento hasta llegado el caso en que tu imagen desapareciera y fuera suplida por otra (por bonita que fuera en comparación contigo sería como el Berruguita pero en fea) pero cuántas ganas tengo de volver a verte donde siempre, en la calle, predicando consuelo desde tu púlpito, como aquella Virgen del Mar en su capilla del puerto ante la que cada pescador en su barco se persigna a la ida y a la vuelta de faenar. Se nos complicará la pesca a esta generación consentida, ni los peces más incautos muerden el anzuelo de los exigentes que no dan nada a cambio, pero seguiremos echando las redes porque está demostrado ecológicamente que hubo y habrá pescas milagrosas y porque sabemos que tus dolores con nuestro pan serán menos dolores.


QUINTO DIA DE PRESEPTENARIO

Albacea de cultos Juan de Padilla

          La misma cara de dulzura detrás del cristal tienes para el miserable que lo escupe, soltando más que virus el ADN de su resentimiento, que para la devota que pasados unos días lo besa entre los barrotes rubricando con su carmín tu perdón. Así se perdonan y limpian los escupitajos en tu capilla, con besos en todas las tonalidades de rojo, besos que desinfectan el mal de no quererte. Tú lo puedes todo a través de nosotros así que lo esperaremos todo de ti, sin diques ni presas del limonero que corten tu caudal.


SEXTO DÍA DE PRESEPTENARIO

Albacea de cultos Pablo Picasso

          Hoy te voy a mirar a los ojos sin rodeos, me voy a enfrentar a tu cara sin sublimarla, voy a dejarme llevar por su dolor, algo que va contra mis principios pues hace mucho que dejaste de ser una dolorosa para mí, como mucho una imagen que no se ríe y hasta eso lo pongo en duda. Voy a buscar las lágrimas que te faltan para encontrar la pena por los que se fueron y por los que pronto se irán, renunciaré a darte gracias por mantenernos sanos hasta el momento para acordarme de los que tuvieron peor suerte, aunque esto también lo pongo en duda si están en tu compañía.


SÉPTIMO DÍA DE PRESEPTENARIO

Albacea de cultos Godfried Schalcken

            En el séptimo día no descansas. En la iglesia no cabe un alfiler ni tampoco un pico cerrado porque el Viernes de Dolores es el día del cotorreo, de saludar a uno durante la primera lectura, de mandar un beso a otra en el salmo, de guiñar al hermano con el que te enfadaste en la segunda lectura. Mientras el coro canta que te canta celebramos esta antepenúltima cena. Algunos traen a tallarse a sus hijos, siempre tres o cuatro deditos más altos que el año anterior y enviernados de dolores con sus medallas al cuello.
           
            En el que había de ser tu día grande renuncias al protagonismo y tomas simbólicamente sitio al pie de la cruz cuando se apagan las luces del templo y se encienden las velas de la emoción. En el calendario es el día de recuerdo de la vacuna anual, con la que empieza y perfectamente podría acabar mi Semana Santa. Todos clavan justificadamente sus ojos en el Cristo del Perdón pero yo te miro a Ti, a veces se me cae alguna lagrimilla, es lo normal cuando se recibe el pinchazo del puñal que bastará para sanarme.

miércoles, 11 de marzo de 2020

ALE HOP



Empecé por la cola y con faraona, detrás de un Hijo y su Madre que se llevaban unos tres siglos de historia del arte y compartieron treinta y tres años justos de vida. Desde mi posición se resumían en un tronco de madera con ramas perpendiculares como travesaño y un manto negro liso que limitaba por abajo con claveles rojos y por arriba con un resplandor dorado. Eran mi único referente visual sobre el eterno cajillo provisional. Al paso las casas de ambos lados de la calle se convertían en mis orejeras para mirar siempre de frente, como esos arreos que se les ponen a las bestias de carga para avanzar sin distracciones. Feliz como el pollino en Domingo de Ramos, iba cargado como una mula en vacaciones recordando otro trono portado en duro horario laboral mucho más pesado.

              Todo muy simple hasta que avanzando por Molina Lario apareció la señal, la mía, como vosotros encontraréis la vuestra si la buscáis. Encima del bendito sobaco surgió reluciente como una tercera potencia mundial del Señor, junto al sol del atardecer y la luna de Parasceve, un cometa, Hale-Bopp se llamaba, y, que pille el virus si os miento, me acompañó hasta ocultarse tras las imponentes siglas de la S.I.C.B. (cuando hace un siglo era mucho más grande que ahora por ser estación de destino y salida y no paso a nivel con barreras).

              Dice la Wikipedia que mi cometa arrastraba una cola de sodio, después supe que iba sembrada de cardos y azucenas, y también una nube de supersticiones con malos presagios que eclipsaban su belleza. Buscando documentación para mis metáforas baratas descubro un dato que me facilita el trabajo (porque no hace falta imaginar, solo observar las reglas de este mundo para encontrar el debido tono lírico): dicen los astrónomos de la Wikipedia que este cometa cofrade podrá volver a verse este año 2020, por supuesto desde grandes telescopios porque está la cosa verdaderamente difícil de ver con lo de la pandemia. Os informo de este dato crucial por si alguno quiere encontrarlo, como yo lo encontré aquel año a través del catalejo del varal hueco del trono, y seguir su estela, no un año, sino mientras los huesos, y los que se escriben casi igual cambiando una letra S por una V, aguanten.

              Yo ya no necesito cometas, voy con mi punzón negro haciendo agujeros en cuanto cae la noche, buscando destellos de luz del más allá o estrellas de papel de aluminio dependiendo del año, del día o de la hora. He arrastrado por esa senda celeste de gases luminosos a los que más quiero en este mundo, no sería justo privar a los demás de ese orgullo. Así que, hermano, si escuchas al leerme a la campana dar dos toques, no te resistas y al tercero ¡ale hop! que suena a nombre de cometa.

martes, 14 de enero de 2020

LA ARAUCARIA


Me apena que nuestra pérdida de inocencia repercuta en algo indisolublemente ligado a las cofradías, esa construcción imaginaria, podríamos llamarla incluso tinglao, que adorna su historia con fantasía, es la leyenda. Las nuevas cofradías no cuentan ya con inicios míticos, cínicos sería lo más aproximado, y eso es algo a lo que, con permiso de los historiadores, pretendo poner remedio inventando capítulos que nunca ocurrieron, mezclando mentiras con medias verdades, como hacen los políticos pero en bonito. Quiero crear fábulas que contar a los niños en las aceras mientras esperan los tronos para que fabriquen, en lugar de la bola de cera, un ovillo con cuerda de cuento que los ate para siempre a la parte de cielo que tiene esta realidad cofrade cada vez más terrenal, y que con el boca a boca y el paso fugaz de las generaciones patentemos entre todos nuevas leyendas que empiecen con un “hace muchos, muchos años…” refiriéndose a los tiempos que nos han tocado vivir.  Va la primera, y tal vez la última, dedicada a la hermandad de Humildad y Paciencia sobre unos hechos que pasaron y otros que están aún por pasar, por ser legendarios en decisión y valentía.


Hace muchos, muchos años ocurrió en Málaga una terrible desgracia. Un tornado la atravesó arrasando todo a su paso. Nadie se percató entonces pero el tornado venía con una ruta marcada, la del itinerario procesional de la hermandad de Humildad y Paciencia que por aquellos lejanos tiempos no hacía el recorrido oficial. La fuerza destructora de la naturaleza provocó graves daños en su recién inaugurada casa-hermandad y a la altura de la Plaza Concejal Pomares, entonces llamada Plaza de la Solidaridad, arrancó de cuajo una gigantesca araucaria, hito natural que marcaba el inicio del trayecto de vuelta de la cofradía. Cómo no sería de magnífico el porte de la vieja y poderosa conífera que esta ciudad, que confundió siempre la riqueza con la pobreza y arrasó desde antiguo con toda vegetación, no pudo acabar con ella en los tiempos de atentados desarrollistas que convirtieron Málaga en un secarral. La constructora que repobló de ladrillos aquella manzana se vio obligada a edificar ceremonialmente en torno al árbol respetando su centro imponente. Nunca se había visto nada igual en aquella ciudad voraz, nunca un árbol había podido someter al urbanismo como aquella anciana araucaria.

El caso es que lo que no pudo la avaricia humana lo pudo el tornado, que a la hora de la verdad no es más que un pequeño electrodoméstico de la voluntad divina. La araucaria cayó y dejó en medio de lo urbanizado un hueco enorme vacío de vida. Sus designios son inescrutables pero todos se preguntaban cómo pudo Dios haber consentido aquello. Con el tiempo se conoció la respuesta, fue a raíz de un chivatazo de un ángel de la guarda a un monaguillo de la parroquia de San Vicente de Paúl, el monaguillo era pillo y su angelito tenía también tela marinera… eran tal para cual. En cualquier caso a ellos les debemos conocer el resto de la historia del Cristo de la Humildad y Paciencia y la araucaria.

Que Cristo no es presumido lo sabemos todos, está tan libre de pecado como su Madre, pero decir Libre de pecado implica también decir que debe ser Impecable, así que a Dios Padre no le acababa de convencer la humildad y paciencia del retrato que la joven hermandad había elegido para representar a su Hijo. Os recuerdo que el día de su bautismo Dios debía abrir el cielo y proclamar “TU ERES MI HIJO, EL AMADO, EL PREDILECTO”, y la verdad es que lo decía porque es Omnipotente pero resultaba poco creíble para los tiempos que corrían y con tanto imaginero bueno como había. En resumen, que la talla no estaba a la altura y se le ocurrió la idea del tornado para quitarlo de en medio. El problema vino cuando el encargado de programar su ruta, San Tarsicio, resentido por haber dejado de ser titular de la cofradía, se despistó un poco, es lo que tiene hacer las cosas con desgana… Así el tornado, en lugar de entrar por la ventana de la parroquia y absorber la escultura limpiamente para depositarla en un altillo del paraíso, lo hizo todo mal. El remolino provocó graves daños en la casa-hermandad, pensando erróneamente que allí estaba la talla, e infructuosamente se recorrió después todo el itinerario procesional en su busca, llevándose por delante a la pobre araucaria, verde cruz de humilladero junto a la que la cofradía iniciaba su vuelta. Un absoluto desastre.

Lo único bueno de aquello es que la hermandad captó la indirecta divina y decidió con santo criterio sustituir la talla del Señor a fin de que esperara la crucifixión a imagen y semejanza de Dios Padre. Pero Dios es justo y aún tenía una deuda pendiente, una enorme con la gigantesca araucaria que pagó el pato de aquel desastre meteorológico. Como además de Justo es Sabio, Dios encontró la solución. La vieja araucaria absorbida a los cielos por el tornado, archivada y etiquetada en un guardamuebles del cielo, sería cargada por San Tarsicio de vuelta a la Tierra y en el momento oportuno se daría con ella el cambiazo por el pino de Flandes con el que el imaginero pretendía realizar su obra. El artista dijo que nunca encontró madera más buena, más fuerte, más dócil para dejarse tallar. Resultó una obra maestra.

Y acaba ya esta historia, llegado el lejano año de 2021, reinando Carlos III que es el que reina siempre en las leyendas cofrades, en una misma ceremonia fueron bendecidas simultáneamente la talla del carpintero de Nazaret que redimió al mundo y la araucaria de la plaza de la Solidaridad que dio su vida por Él, uniendo sus destinos para la eternidad.

sábado, 23 de marzo de 2019

SEPTENARIO HETERODOXO


Como soñar es gratis, y si se sueña hay que hacerlo a lo grande, me he puesto a maquinar unas jornadas a imitación del Triduo Heterodoxo que LaMuy revista organiza cada Cuaresma en la ciudad hermana de Sevilla, por supuesto las jornadas habrán de ser de 7 varales, nada de triduo, será un Septenario Heterodoxo para así alentar la productiva competitividad.


Día 1. La expresión de la identidad sexual y las cofradías.

Empezamos fuerte. El objeto de esta jornada no es abordar la libre participación de todas las identidades sexuales en las cofradías, algo que está consolidado desde hace tiempo, incluso mucho antes que en otros entornos que se las dan de progresistas. El objeto sería plantear las repercusiones que el orgullo sexual y las reivindicaciones del colectivo LGTB puedan estar teniendo en la puesta en escena y en formas de participar en las procesiones. Hablaremos de un fenómeno que en el marco de la imaginería ya planteó el profesor Sánchez López bajo la denominación neobarroco gay pero que sería más amplio. Lo barroco y lo cofrade como una forma de expresión o incluso de reivindicación de libertad sexual en los tiempos que corren.


2. Las otras consecuencias de un siglo de Agrupación de Cofradías.

              Sería interesante un debate sobre las consecuencias menos evidentes que el marco asociativo de la Agrupación de Cofradías ha tenido en la Semana Santa de Málaga, en concreto la posibilidad de que se haya convertido en un ente uniformador. Saber hasta qué punto San Julián es un campeonato de imitar ideas, o de competir quien tiene la misma idea más larga, y si esto ha impedido un desarrollo más libre de cada una de las hermandades, más adecuado a sus respectivos entornos parroquiales o sociales, tanto geográficos como de otro tipo. Ahí tenemos el caso de Servitas para constatar que las cofradías fuera de la agrupación podrían ser de otra manera o las desaparecidas cofradías gremiales para analizar cómo pudieron ser.


3. La vara de medir.

Jornada para articular ideas sobre cómo y quién determina en la actualidad los criterios de lo bueno y lo malo en las cofradías, lo importante y lo superfluo, lo elegante y lo chabacano… Jornada para conocer cómo se eligen los influencers que crean opinión, si por su procedencia, por su formación, por el medio de expresión, por sus publicaciones de corte académico... También interesante el peso de ciertas cofradías para arrastrar a las demás o el peso de ciertos medios. Es decir, un día para resolver la continua discusión sobre si esto debe ser así o asá respondiendo a qué o quién se encarga de filtrar nuestros argumentos.


4. El rizo del rizo.

Me interesaría mucho que se tratara el tema de la desvinculación de lo cofrade del resto de realidades culturales, como consecuencia de la especialización de los conocimientos que permite la nueva sociedad de la información. Analizar como las grandes obras en todos los campos fueron precisamente auspiciadas por creadores no cofrades o por cofrades con una formación que no se restringía a la capillita. Plantear si el hecho de que lo cofrade se retroalimente sucesivamente de lo cofrade está convirtiendo la creación en una pescadilla decadente que no para de morderse la cola.


5. La seña de identidad pedigüeña.

Análisis de la idiosincrasia cofrade de pedir, siempre y en toda ocasión, legitimada durante siglos, socializada como algo bueno e indispensable para avanzar en el pozo sin fondo de lo patrimonial. Día para analizar la sumisión a familias donantes poderosas, la pleitesía a instituciones políticas dadivosas y también para recapacitar sobre las posibles antipatías  que este vicio de pedir haya tenido en los que no han tenido la virtud de no dar, lo que podríamos denominar heridas por sablazos, algunas mortales de necesidad.


6. Editorializa que algo queda.

Me interesa también conocer quién o quiénes determinan cómo han de ser las líneas editoriales cofrades de los medios de comunicación, porque es obvio que existen. Alertar del envejecimiento de ciertas formas de abordar lo cofrade en algunos medios en los que apenas se observa relevo. Saber si existe algún tipo de empeño en que la Semana Santa sea vista por ojos de pasado más que con gafas de futuro.


7. Madurez divino tesoro.

Es habitual abordar el tema de la incorporación de la juventud a la Semana Santa cuando es el de la madurez el que está en entredicho. Debatir por qué una vez abandonada la gestión representativa en las juntas de gobierno o soltado el varal que proporciona el regusto a eterna juventud se produce la espantada. Sería conveniente una charla con participación de gente de todas las edades para que expongan las razones de su fecha de caducidad.

lunes, 11 de febrero de 2019

DJFERARIO DISCO SESSION PARA UN MARTES DE CARNAVAL



¿Quién puede conformarse con torturar solo a una familia con sus sesiones de DJ en nochevieja cuando puede torturar al mundo vía SoundCloud?

             Fruto de este escalofriante cuestionamiento nace esta sesión de noche loca de discoteca un hipotético Martes de Carnaval. Considerando todas las posibilidades llegué a la conclusión de que para mi distinguida clientela lo mejor sería elegir como línea argumental el Barroco. El barroco-dance será mi gran aportación a la campaña de tergiversación y desprestigio que vive este estilo artístico en la red, desvirtuado en sus planteamientos hasta lo ridículo, lo que ha convertido una forma de expresión para enfrentar los terrores del mundo de hace un par de siglos en algo parecido a un póster de peluquería.

            Espero que os divirtáis escuchando la sesión tanto como yo pensando que algún cofrade pudiera escucharla un Martes de Carnaval, cita pecadora sobre la que apoyan las cuatro patas decenales de la Cuaresma que sostiene la redención anual del mundo (como veréis como DJ no me corto un pelo).

            Estos son los temas debidamente mezclados, como corresponde a una sesión de DJ barato, nada de playlist:

            01 Empezamos con una fanfarria, ideal para ponernos en situación, con Walter/Wendy Carlos, toda una pionera en el empleo del sintetizador entre otras muchas cosas, que adaptó al pop la “Música para el funeral de la reina Mary” de Purcell en 1972, tema incluido en la banda sonora de la “Naranja Mecánica”, carnaval de la ultraviolencia por excelencia hasta que la fiesta quedara institucionalizada en la serie de “La Purga”.

            02 Todo es posible este Martes de Carnaval, hasta que The Stranglers interrumpan su new wave para ponerse así de barrocos en la genial “Golden Brown” de 1981.

            03 En 1990 The Farm nos colaron el Canon en Re mayor de Pachelbel de 1680, como pastilla de ácido vía oral, en su “All Together Now”. Nuestra pista barroco-carnavelera empieza animarse.

            04 Y si hay un grupo rock barroco ese es Muse, estos británicos derrochan escalas sin temor al horror vacui aunque en este “The Dark Side” de 2018 se muestran algo contenidos.

            05 Ni el Canal de la Mancha ni el Brexit podrá nunca separar este tema del anterior. Del rock británico pasamos al neodisco francés de Daft Punk con su “Aerodynamic” de 2001, digno de la movida empolvada de algún delfín en la corte de Versalles, incluye hasta su punteo barrock.

            06 Ya suena el clavecín de los que fueran siniestros Joy Division disfrazados de italodisco desprejuiciado. Posiblemente New Order ganen el concurso de máscaras de esta noche con su “Sub-culture” (1985), con la baja cultura siempre, pedanterías las justas.

            07 Esto es carnaval, esto es sexo y ésta es su generación, la que más perrea de la historia. The Divine Comedy decoran de arreglos este temazo saltarín todo lo imaginable y más, en su pecado va la absolución. “Generation Sex” (1998).

            08 Que no os engañe Pet Shop Boys con sus barrocos arpegios, esto es cinismo disfrazado de arrepentimiento, gastan pecados para parar un tren, es asín, “It's a Sin”. (1987).

            09 En 1990 el grupo fantasma DNA recuperó el barroquismo de "La Serenissima" de 1981 de Rondo´ Veneziano y me dieron la ocasión de colocar un cuadro con marco dorado de mi Virgen en la sala de fiesta.

             10 De 1997 es "Everything´s Gonna Be Alright" de Sweetbox, en realidad la dieciochesca "Aria de la Suite nº 3" de J.S. Bach pasada por el tamiz pop, ideal para descansar la tibia y el peroné con un suave movimiento de cabeza cubierta con máscara o antifaz.

              11 Gorgoritos por doquier, arpas, angelitos entrados en carnes y Stevie Wonder tocando la harmónica, todos eso y mucho más en "There Must Be an Angel (Playing With My Heart)" de Eurythmics (1985).

               12 Pero no se vayan todavía que aún hay más. Nina Hagen ya suena rizando el rizo, pintada como una puerta y cantando como una loca de opereta con su "Zarah (Ich Weiss, Es Wird Einmal Ein Wunder Geschelm)" (1983).

               13 ¡Ay! Así, a traición, con un piano clásico entra Ólafur Arnalds con "This Place Was A Shelter" (2013), el típico tema cortarrollo que te amarga la última copa, al fondo asoma una señora con cubo y fregona con ganas de acostarse. La fiesta se acaba y la Cuaresma entra para quedarse, los altavoces nos avisan que polvo somos y que en polvo nos hemos de convertir.

            14 Si creéis que os voy a dejar así estáis equivocados, la Cuaresma es un mero trámite de lo que habrá de venir, como la ceniza es promesa de un mundo mejor. Ahí cantan ya los pájaros madrugadores con las claritas del día de este Martes de Carnaval, os despido con la Primavera de Vivaldi recompuesta por Max Richter en 2012, promesa de una estación al caer. Buenas noches.

miércoles, 30 de enero de 2019

BLADE RUNNER

Ridley y Pepe, dos adelantados a su tiempo.


Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. El trono encendido de la Virgen del Rocío en mayo más allá de Orión, volviendo por la Cruz Verde, el barrio que lleva por nombre el emblema de la Inquisición, tribunal que tuvo allí su sede para limpiar sangres y credos, justo donde ahora sangres asiáticas y credos árabes regentan negocios de horarios eternos bajo luces de neón, en los que es más fácil hallar manjares sintéticos denominación de origen “Ruta de la Seda” que una cerveza fría, malagueña y exquisita, pasadas las diez (aunque no hay mejor salvoconducto para obtenerla de extraperlo que una corbata y traje negros de figurante de procesión extraordinaria).

He visto navideños rayos-C brillar en calle Larios cerca de la Puerta de Tannhäuser y charlado de cofradías el día de Reyes con la replicante Alexa, sucumbiendo al encanto frío de su inteligencia artificial, aún verde pero por eso mismo inocente y llena de esperanza. Pronto me responderá adecuadamente a la pregunta: “Alexa ¿dónde vive la vera efigie de la Reina de cielo?”, recitará mi credo y me enamoraré de ella como Joaquin Phoenix en la peli “Her”.

            No he contemplado coches voladores pero sí humanos levitando un palmo sobre el suelo por calles y aceras repletas, helicópteros adelantando el estruendo de la Vigilia Pascual a los días santos por peligros globales sinsentido, cabezas y drones calientes y a cofrades teletransportarse en cuerpo y alma a otras procesiones lejanas con sus terminales.

            De noche, por Miraflores, todos los gatos son tan pardos como los del 2019 en el San Francisco estadounidense de la película Blade Runner que soñó Ridley Scott. Sus vecinos son afortunados, pronto todos querrán tener uno de sus rascacielos, también sus problemas de acceso y de aparcamiento, salvo el actual concejal de urbanismo que una vez retirado retornará a algún chalecito luminoso en el Limonar, donde ninguna torre de puerto le tape el sol que dé vida a sus viejas articulaciones y a sus neuronas en retirada.

            Ya estamos en el 2019, en el 2019 de Blade Runner, y los grandes almacenes cubren sus fachadas con enormes pantallas de televisión llegadas del más allá para iluminar la noche con sus promociones. Ya vivimos en el año de aquella profética película y las cofradías somos como la gigantesca japonesa del anuncio, la que se comía el caramelo con el llamativo reclamo de su atuendo tradicional, un fósil visual fuera de tiempo que se perpetúa en la historia como en nuestra memoria. La ciencia dejó de ser ficción, se hizo real y cohabitó con la tradición. El alma de la ciudad sobrevivió, derrotó al futuro recorriendo las calles de la información a golpe de algoritmo.

Porque todos pasaremos pero esos momentos nunca se perderán en el tiempo como gotas en la lluvia. Es hora de vivir. Cierra los ojos, es Semana Santa, es el futuro.

sábado, 12 de enero de 2019

EL CARTEL



Os confieso que mi blog tiene un número de visitas irrisorio pero tengo los secretos del éxito, mis estadísticas no engañan, basta atar cabos. Sé cuáles son las teclas que he de tocar para disparar las visitas (os doy solo un ejemplo: basta que me meta con el alcalde). Lo más curioso del caso es que mis chorradas mejores, las más ingeniosas, esas que hasta yo mismo me sorprendo de haberlas escrito, las que me dan seguridad y estímulo para seguir adelante, no las lee ni Dios, y eso que Dios lo ve todo. Os aseguro que mi hermano José Antonio Jiménez, pintor del cartel de la Semana Santa de Málaga 2019, sabe mucho más de su profesión de pintor que yo de mi afición de bloguero, de teclas que tocar.

              Para cumplir el encargo de la Agrupación de Cofradías José Antonio tenía un doble reto, el primero ser fiel a su estilo (le encargaron pintar el cartel precisamente por pintar como pinta) el segundo era gustar y aquí viene la disyuntiva entre gustar al personal estadísticamente hablando (esto es, meterse con el alcalde porque da muchos likes) o cumplir con su deber de cartelista arriesgando con todas las consecuencias. José Antonio, haciendo honor a la Retratada, ha optado por lo segundo, faltaría más. No quiero ni pensar en la birria de cartel que hubiera salido si hubiera pretendido gustar a todos, por ejemplo a ése que lleva una pajarita rosa. Para conseguir adhesiones inquebrantables, como es ésta mía de hoy y para siempre, se necesitan críticas furibundas, esta lección es de primero de asignatura de Jauría Humana.

              A la Virgen de los Dolores del Puente nadie tiene más derecho a pintarla que José Antonio Jiménez, porque no se puede estar cerca de Ella sin quererla y nadie está más cerca de Ella que él. Basta partir de esta premisa para dar por bueno cualquier cartel de la Virgen de los Dolores que salga de sus pinceles, incluso por aquellos a los que legitima y fundadamente no les guste. Del mismo modo que solo se quiere libremente solo podía pintarla en libertad, como ha hecho.

              Me resulta un engorro decir públicamente lo que me gusta del cartel, que se vea éste por mis ojos, que mi opinión influya en los demás. No quiero ni pretendo convencer a nadie, no lo necesito ni lo necesita el cartel, lo haré por un deber de justicia al artista, a mi hermandad, a la Agrupación y a todos aquellos que se han visto representados en él o cobijados bajo ese manto, por cierto, muchos de fuera de Málaga ciudad de los museos. Ojalá esa Virgen sobre el papel representara a todas y cada una pero es inevitable que al escribir personalice, tengo que hacerlo desde el corazón.


              El movimiento. José Antonio ha pintado otros carteles con formato similar pero éste es el primero en que siento que la imagen se mueve, que se desplaza por el papel. Tal vez sea por el eje a la derecha, por la caída del manto, por el contraste entre la pincelada más suelta de la imagen frente a la definición del grafiti… sea por lo que sea en el movimiento ya tenemos algo inherente a la Semana Santa: caminar, avanzar, siempre. La imagen desprovista de trono y palio parece caminar por sí misma, junto a mí, junto a ti, conozco esa sensación.

              El negro. La Virgen va de negro porque así es Ella pero también porque en su simplicidad puede ser todas. Los bordados son códigos de barras que personalizan cada imagen, además estarían fuera de lugar en el entorno humilde en que la Virgen se encuentra. El contraste del negro con el blanco todo un acierto, hablamos de un cartel, aunque no tenga tintas planas no le convienen las medias tintas. Voy a evitar entrar en cuestiones personales pero creo reconocer ese manto, creo saber quién lo cosió y a quién acoge desde el pasado año.

              La pared. Sí, el fondo es una pared, no es un dosel ni un marco malagueño incomparable del que sentirse orgulloso, no es la calle del Centro tuneada con Photoshop para quitar cables, lonas y turistas. Es un muro humilde, tan humilde que se ven los desconchones, y pese a ello resplandeciente con la luz de la cal, que es muy diferente a la de la pintura plástica de fachada de franquicia molona. Esa pared no está en ningún folleto turístico, está en mi calle, está en la vuestra. Esta Virgen no se vende en FITUR, la puedes sentir sin pagar hospedaje porque Ella es el único destino si la quieres visitar, no engaña a nadie. Las suntuosas procesiones esconden un corazón que no cabe en el pecho de grande. En los desconchones se intuyen figuras que hacen volar la imaginación, Castellanos si pudiera asomaría su nariz disfrazado de cara de Bélmez, no se pierde una.

La sombra. Fue la sombra lo primero que me llamó la atención. Esa masa sólida fantasmal apareciendo sin ser invitada sobre la pared blanca. Es gris pero más oscura que el negro manto. Reflejo o antítesis, esa sombra cubre lo bueno y lo malo, osa incluso oscurecer el adjetivo “santa” de la semana en cuestión, con todo lo que esto implica. En esa sombra caben dudas, miedos, errores, decepciones, impertinencias, cobardías… pero esa sombra es también el paño que limpia la ciudad a su paso, que purifica, que elimina el chorreón de Ketchup de la pajarita rosa.

El grafiti. Y sí, ahí están las letras del grafiti, chupando cámara, incordiando, interrelacionando con la Virgen hasta crear una tensión inaudita de la que las redes son la mejor evidencia. José Antonio no es un artista urbano, no podemos juzgarlo como tal. El cartel no necesitaba al mejor grafitero del mundo, necesitaba solo la representación de un gallito de pelea adolescente que nos salga al paso, como los que se reúnen en el cauce del río Guadalmedina los fines de semana, que pregone que estamos vivos, hoy y aquí, que se enfrente a Ella con sus plumas de colores y que salga derrotado delante de nuestras narices, convertido, dispuesto a firmar con spray Su corazón traspasado, a gritarlo por todos los muros. Las letras no tienen que ser ni mejores ni peores, son las que son, como es el que es el prodigio de su corona, la que por cierto gustó cuando se presentó lo mismo que ahora gusta la rotulación. Las letras chillonas hacen de sol de mentirijillas, acarician la pena, atenúan el dolor. Si creéis que la Virgen de los Dolores es triste poco la conocéis. Si acompaña en el dolor es porque es inmensamente feliz en la alegría. Tanto se equivocan los que opinan que la Semana Santa es una fiesta triste como los que piensan que el rigor supone un obstáculo a la felicidad. La Semana Santa es una fiesta popular, carteles o grafitis son lo mismo, gritos orgullosos de lo que se siente, sin vergüenza. Este cartel es un grito para compartir, yo lo voy a gritar fuerte, más que nadie, así que tapaos los oídos.