sábado, 12 de marzo de 2016

AGENDA (septenario)

12 de Marzo de 2016.
Ir a la compra.

(Abrir las compuertas de la caja fuerte que retiene la riqueza, que el oro del César ruede a raudales por el cauce del Guadalmedina, que solo lo pesque quien lo necesite, que los demás caminen sin avaricia por la rivera, salpicados por la corriente de un mundo de provisión utópico y nuevo.

13 de Marzo de 2016.
Ver a la abuela.

(Los ángeles de la guarda de Tu trono no solo encuentran aparcamiento, velan y vuelan con sus muletas, aletean lejos, donde el avión del egoísmo no llegará jamás)

14 de Marzo de 2016.
Revisión médico.

(Un puñal como una jeringa se carga de drogas sin receta, practica practicante, inyecta salud en las venas)

15 de Marzo de 2016.
Llevar el coche al taller

(Viajar asomado a la barandilla de un moldurón de palio. Conocer tierras lejanas que están cerca, descubrir a paso corto el mundo a la vuelta de la esquina)

16 de Marzo de 2016.
Entrevista trabajo.

(Multiempleada, con una larga letanía lauretana de trabajos simultáneos sobre Tus espaldas. Curriculum con cadencia dominica, con compás callejero. Sabrás Tú de trabajo. Sabrás Tú de a quién le falta, de quién lo da y de quién lo quita)

17 de Marzo de 2016.
Poner el bacalao en remojo.

(Romper con agua pura esa legaña salada, esa lágrima seca que nubla la vista como una catarata. Roto temporalmente el cristal del camarín está desecha la excusa que impide que hablemos. Encendido el resquicio de luz de la puerta entreabierta de Tus ojos, entrar sin llamar al timbre de Tu campana)

18 de Marzo de 2016.
Recoger chaqueta de la tintorería. 

(Alumbrar con el lamparón de los fallos. Que ensuciarse merezca la pena. Que Tu memoria limpie las manchas) 

jueves, 3 de marzo de 2016

PREGÓN METEOROLÓGICO

Majestad Sol, alteza real Luna que nos orbita en Parasceve, autoridades planetarias y estelares que hoy ocupan los asientos de este universo infinito (o finito dependiendo del sabio), vientos, nubes, lluvias, fenómenos atmosféricos todos:

            No es este pregonero digno de su misión, de proclamar los días que han de venir. Sé que hay líneas isobaras, calendarios zaragozanos y dolores de rodilla que os anuncian pero esto no es mérito suficiente para ocupar este atril en el que me honro anunciaros públicamente, como un hombre del tiempo ante su pantalla de croma, que quedáis todos sin excepción convocados a asistir a la fiesta más divertida de toda la Cristiandad.

            Os esperan, rayos de sol, aquellos que pillaréis a traición y sin crema protectora en una esquina sin sombra contemplando el avanzar del trono de Lágrimas al compás de la música, aquellos que con sus mofletes como un tomate y sus calvas encendidas darán fe pública de que no se conformó el astro rey, quien gentilmente preside este acto, con la frontera del equinoccio, que se la saltó y llegó con las maletas bien cargadas dispuesto a quedarse con una corte de mosquitos tigre.

            Ya está instalada en la Plaza de la Marina, con todos los permisos municipales y vecinales, la noria que hará girar los vientos alrededor del eje de la estatua del marqués, la atracción que arrasará entre risas y vértigos cuantas velas encendidas encuentre a su paso al final de la Alameda, demostrando al mundo que todo lo que allí pasa es verdad, que no hay trampa ni cartón, ni pila en lo que luce ni ventilador en la túnica blanca que ondea el Lunes Santo. Allí sucumbirán todas las llamas que sea menester apagar y no habrá alto vanidoso arbotante que se resista.

            Ya espera la ciudad a regañadientes vuestro baldeo, gotas de agua, aunque sea poca, la justa y necesaria para bendecir en Vigilia Pascual, para quitar la mancha de ceniza de la frente y del alma, para que limpie la mierda que dejan las huelgas, para que riegue por goteo algo que florezca en el desierto, para que los niños y los inmaduros que vean suspendidas sus procesiones puedan llorar lágrimas de juguete hasta que los palos de la vida les arranquen lágrimas de verdad como puños, para que los que saben de cofradías por ciencia infusa tengan tema de conversación cofrade hasta el año que viene en las tertulias, para que las cabañuelas comprueben si han acertado o no, porque la lluvia es el único resultado válido en la quiniela de los pronósticos.

            Del calor pollinico al frío servita, todos los grados Centígrados son bien recibidos, y también los Fahrenheit, y los Celsius, todos, vengan de donde vengan, que el clima sea del agrado de todos, que todos se sientan como en su casa sin necesidad de cicerones de “Bienvenido mister Marshall”. Soportaremos incluso el tedio del “ni frío ni calor” los que ya vamos teniendo una edad y un corazón de granizo, afortunadamente están los niños con sus estufas de bolas garrapiñadas de cera para derretirlo.

            Astros y elementos meteorológicos todos, haced vuestro trabajo y hacedlo bien, que sintamos que estamos rodeados de Buena Sombra y Mejor Cobijo ante las inclemencias. Hacednos sentir que es primavera y que estamos vivos, que la vida no se acaba porque otra vez empieza. He dicho.

(Tres versiones de un grabado de Rembrandt de 1660, tres carteles que cubren cualquier eventualidad meteorológica)

miércoles, 24 de febrero de 2016

CONFESIONARIO


Es para mí todo un reto ser bloguero cofrade. Puentiferario está construido sobre un río seco con los palillos de dientes de un sinfín de contradicciones que combaten inestables.

            Pretendo al escribir agitar al personal pero no consigo muchas veces ni despertarme a mí mismo. Quiero que todo cambie pero que en esencia se mantenga, es decir, que ni Dios sabe bien lo que realmente quiero. Desecho continuamente ideas porque pueden resultar ofensivas aunque asumo que para decir lo de siempre, y como siempre, mejor desmontar y callar. Trato de opinar sobre lo bueno a sabiendas de que sin una puyita de vez en cuando lo bueno se juzga como adulación. Por supuesto no es de recibo hablar mal de otras hermandades cuando no hago lo propio con la mía, y de la mía no voy a referir en un blog lo que no cuento en un cabildo.

            En realidad, como aquél, yo estaba aquí para hablar de mi Virgen, sin embargo no lo hago para no parecer cansino, otras lo descarto por temor: cualquier día la cago bien cagada y no quiero que ni una mota de polvoferario empañe el cristal de su capilla. Si hablo de la Semana Santa de Málaga creo que no intereso a mis amigos sevillanos, si hablo de lo suyo me meto donde no me llaman. 

            Cuando detecto mi beligerancia en ciertos temas me contengo para no imponer mi criterio, soy cabezón pero llego a la conclusión de que la Semana Santa no es mía, afortunadamente para la Semana Santa. Cuando me llevan los demonios, algo bastante habitual, con lo que eso me inspira… les corto el rollo a base de valeriana para parecer ligero. Busco como un minero pepitas de chistes bajo las piedras para ser simpático aunque tenga un humor de perros. Cuando doy rienda suelta a mis creencias me avergüenzo, todos tienen (o no tienen) las suyas y no van por ahí pregonándolas. Si me pongo místico no quiero escribir un sermón, si metafórico no quiero que parezca un poema. Lo de dármelas de erudito sin serlo no tiene perdón de Dios. Escribo cada post como si fuera el último y así, con este plan, llevo 143 con éste.

miércoles, 17 de febrero de 2016

POTENCIACIÓN

            Como el patibulum y el stipes de tu cruz conforman las viñetas de una historia magnífica, quiero regalarte, mi Cristo del Perdón, estas humildes potencias de globos de diálogo, a falta de otras mejores, para que todos sepan Quien eres y lo que proclamas al mundo.


miércoles, 10 de febrero de 2016

ROMPO UNA LANZA


Quiero romper una lanza por el Cristo de la Sangre de Málaga. No es la lanza de Longinos, más quisiera, esa lanzada postmortem y su tormenta perfecta de sangre y agua no pueden ya remediarse. Es otra la lanza que rompo, la lanza de la escasa justicia artística reconocida a una imagen sobresaliente.

            Paco Palma sabía lo que se hacía. En 1938, antes casi de ser imaginero, ya había entregado el Cristo de los Milagros. En 1941 demostró que dominaba con soltura las depuradas formas del mejor barroco con el coetáneo Cristo de la Buena Muerte. Por tanto fue la libertad creativa y expresiva de Palma la que parió al Cristo de la Sangre. Palma Burgos sabía lo que se hacía porque era hijo de su padre, Palma García, quien había revolucionado la escultura en madera con su novedosa y devota imagen de la Piedad. Palma Burgos no era de los que se andaban con remilgos cuando quería y le dejaban, realizaría imágenes sorprendentes como el Cristo de la Noche Oscura de Úbeda (1966).

            En este punto pido que antes de enjuiciar la hechura de la obra acudan al próximo Museo Jorge Rando, que se dejen sorprender por las esculturas expresionistas de Ernst Barlach (1870-1938) que, ya por poco tiempo, llenan de genialidad sus salas. Parece escrito por el destino, allí verán un Crucificado y una Piedad (conformando un mágico triangulo Mercedarias-Capilla del Molinillo-San Felipe Neri) y además encontrarán un  nuevo parámetro para mirar al Cristo de la Sangre a los ojos cerrados distinto del manido neobarroco.

            Viendo las obras primarias y expresionistas de Barlach el Cristo de la Sangre cobra sentido, a pesar de encontrarse estilística, cultural y geográficamente muy distante. Se comprende la geométrica tensión muscular de sus brazos, la letra “Y” que dibuja el rigor mortis de su cuerpo en la cruz, componiendo, más que copa jansenista, un tirachinas que lanzara su cabeza al mundo, no hay lanza ni centurión que puedan con el escudo de esa titánica fortaleza después de muerto, se comprenden esas manos como ganchos que parecen arañar el aire o agarrar la vida (Picasso las pintó parecidas cuatro años antes en su Guernica), también esas guedejas de pelo que resisten en formación, como un casco, al viento de guerra que sopla en el Calvario….  

            El Cristo de la Sangre derrocha personalidad a pesar de la sombra enorme que le hace su enorme trono, a pesar de su grupo de misterio con caballo de tiovivo que hunde su santa cruz en la tierra con cada relincho (sin incluir, el clasicismo indiscutible de su Madre Dolorosa al pie de la cruz). 

            Este viernes podré contemplar al Cristo de la Sangre al margen del trono y grupo que le tocó en suerte, imaginaré la posibilidad de que le hubieran tocado mejores cartas en la partida de siete y media que juega con el mundo, mejor sota, caballo y trono, soñaré un grupo y un paso a su expresionista semejanza, como llevo soñando otro tanto para su modernista Madre y Vecina Virgen de la Piedad.

miércoles, 3 de febrero de 2016

CONTRACORRIENTE



            Siento pena por la flor exótica importada, confiada en su amniótico invernadero, ignorante de que será pronto flor cortada y cara, vida sesgada.

            Me compadezco con las injusticias de los artesanos, quitándose horas de sueño y de televisión para poder entregar sus encargos de oro y plata en plazo. Las cofradías tiranas no perdonan, y seguro que hasta pagan mal.

            ¡Pobres abejas polinizadoras sin hogar! Sus colmenas destrozadas, sus celdas convertidas en escombros de fundición de cera virgen.

            Las nubes de incienso me recuerdan la niebla en la carretera, encima estoy resfriado y no huelo.

            Confundo los bombos de las bandas ensayando con los truenos de la tormenta del viernes. Vibran los cristales con esa marcha que se pondrá de moda como con el terremoto.

            ¡Clama al cielo ver esos estampados de la ropa de la sección de señora! Reclamos de colores chillones desaprovechados, escondidos como los escotes bajo los abrigos por el relente previsible del inmediato Domingo de Ramos!

            ¡Y esos niños de Dickens formando cola para hacerse el capirote una fría tarde de febrero…! ¡Se me parte el alma! 

            Te lo ruego Semana Santa, no vengas todavía, dame un poquito de tiempo. Demórate aunque sea media luna, que los altos instintos y las bajas pasiones hibernan aún en su madriguera, que los sentidos aún duermen junto a la estufa apagada, que aún no soy lo suficientemente niño, que aún no tengo la suficiente fe, que más que puente soy salmón contracorriente.

domingo, 31 de enero de 2016

EL INVITADO 14

         
          El invitado 14 llega puntual, vestido para la ocasión. Antes de cenar ayuda con esmero a poner la mesa, a moverla hasta que ésta ocupe el lugar preciso en la sala. Sabe que todos los detalles son importantes.

            El invitado 14 va y come lo que el Anfitrión le dice, al principio Pan, al final bebe Vino, aunque el Pan no sea pan ni el Vino sea vino. Hace todo lo que haya que hacer en conmemoración Suya.

            El invitado 14 no es un invitado cualquiera, es decisivo, pues acaba con la mala suerte de los 13 comensales a la mesa. Su presencia derrota al mal fario, atrayendo así sobre la reunión un futuro esperanzador. Gracias al invitado 14 la buena fortuna ronda la mesa, se impone sobre la tortura y la muerte. Judas, el invitado 13, ya no sobra, puede cenar tranquilo y descansar en paz tras su cobarde misión. Aquel Cordero que ayudó a sacrificar con un beso ya no está muerto.

            Al acabar la cena, cuando en la oscura noche todos abandonan la casa para cumplir su destino, el invitado 14 friega los cacharros, salvo el Grial, limpia la plata y coloca el ajuar reluciente en la albacería. 

            El invitado 14 no es uno, somos todos, sin el invitado 14 no somos nada.